15 octubre 2013

Un espectáculo poco frecuente


¿Es un pájaro…. Un avión…. El estornudo de un ángel…?

Pues no: se trata del lanzamiento de un misil ruso Topol, observado desde la Estación Espacial Internacional el pasado 10 de octubre.

Según parece, el astronauta Mike Hopkins estaba contemplando el espacio desde la cúpula de la ISS cuando observó el extraño fenómeno, y corrió a por su cámara para inmortalizarlo. Luca Parmitano también lo observó y tomó otras fotografías, aunque menos espectaculares.

Aunque hay quien opina que el lanzamiento podría haberse programado para ser seguido por los cosmonautas rusos de la estación espacial, de modo que pudieran aportar datos sobre el desarrollo de la prueba. Según estas opiniones, dichos cosmonautas podrían haber filtrado la noticia a sus colegas norteamericanos para que estuvieran listos para contemplar el espectáculo. Esto no es más que una hipótesis, aunque lo cierto es que, dado el escaso tiempo libre de que disponen los tripulantes de la ISS para contemplar relajadamente el espacio, que ese momento coincidiera con el lanzamiento del misil parece bastante casualidad. Aunque todo puede ser…

La nube que podemos contemplar en la fotografía corresponde a la liberación de algún tipo de gas procedente del misil, que se expande libremente en el vacío espacial.

No es muy frecuente la observación de fenómenos como éste, pero ocurren de vez en cuando, y en ocasiones son incluso más espectaculares.

En diciembre de 2009, muchos noruegos miraban al cielo asombrados ante el espectáculo de una espiral que parecía sacada de una película de ciencia ficción.

En realidad correspondía al lanzamiento de otro cohete ruso, que en este caso iba expulsando gas mientras ascendía rotando sobre su eje (un tipo de estabilización habitual en algunos tipos de cohetes). La verdad es que ante espectáculos como éste, no es de extrañar que haya quien crea en ovnis o en apariciones de la virgen…