04 abril 2014

Este blog no hace pupa… pese a los avisos de Google

Probablemente algunos de vosotros os habréis encontrado en las últimas dos semanas con un aviso alarmante por parte de Google cuando queríais entrar a este blog. Los que lo seguís a través de algún lector de feeds no habréis notado nada, pero al resto os habrán asustado con amenazas de muerte (virtual) si osabais entrar a este antro de hackers en el que, según Google, se ha convertido el blog.

Afortunadamente parece que el tema se ha resuelto y que el aviso ya no sale, pero visto lo visto, no garantizo que no vuelva a suceder, porque parece que los sistemas automáticos de detección de malware de Google andan un poco alocados. Este blog nunca ha contenido malware de ningún tipo. Lo que Google detectó como armas virtuales de destrucción masiva no era más que un script absolutamente inocuo (lo verifiqué de nuevo por si algún hacker externo lo había manipulado, pero no: seguía siendo inocuo) para expandir y contraer las entradas del blog (los que seguís este blog hace tiempo lo conoceríais; llevaba años en el blog, sin dar ningún problema). Aunque avisé a Google del falso positivo, no me hicieron ni caso, así que opté por borrarlo para evitar problemas (por eso ahora todas las entradas aparecen en su totalidad, sin tener que darle a ningún link de “seguir leyendo”).

Esto sucedió hace más de una semana, al poco de detectar que Google me ponía de pirata para arriba (desde entonces llevo un parche en el ojo izquierdo). Cuando quité el script que había provocado todos esos problemas, las “herramientas para webmaster” de Google ya me decían que el sitio estaba “limpio” (antes también, pero se ve que ahora le gustaba más). Pero el aviso de muerte virtual si intentabas acceder al blog, continuaba.

Y esto era un problema gordo, porque dado que el sitio aparecía como “limpio” en el detector de problemas, no se me habilitaba el botón para indicarle a Google que ya estaba solucionado y que por favor quitasen el aviso.  Es decir, en teoría todo estaba solucionado, pero los sistemas internos de Google no se hablaban entre ellos, y mientras una parte me decía que ya estaba todo ok, otra avisaba a los lectores de que este sitio era malo de la muelte. Chungo.

Usé el foro de ayuda de blogger, pidiendo a ver si algún técnico de este gigante de internet podía solucionar el tema. Nada. Al cabo de varios días, alguien contestó diciendo que “iba a intentar tramitarlo”, o algo así… Al menos lo habían leído, pero la cosa iba muuuuuy lenta.

Finalmente encontré otro medio: una web que “certifica” la seguridad de las webs y que está coordinada con Google. Un servicio externo a Google pero que resultó funcionar a las mil maravillas: inserté la dirección del blog, y me confirmó que Google lo tenía en su lista negra. Solicité una revisión, y a las pocas horas me confirmaron que mi sitio estaba limpio, y Google dejó de llamarme hacker asesino. La entrada volvía a ser libre.

Es decir, que al final se ha solucionado vía un servicio externo, porque de Google aún estoy esperando alguna respuesta.

Peeero…

Los que sigáis mi otro blog personal, ajeno a estos temas espaciales, habréis comprobado que sigue bloqueado (salvo que lo sigáis por feed, en cuyo caso sólo habréis notado que no aparecen nuevas entradas). Y este problema es más gordo, y por ahora sin solución.

La causa fue la misma, y mis acciones, idénticas. Pero en el caso de ese blog, Google no se limitó a amenazar con la muerte (virtual) de todo aquel que osara entrar en el blog, sino que directamente lo bloqueó. Da igual que quieras entrar asumiendo el riesgo: no puedes.

Al igual que en el otro caso, las herramientas para webmaster del propio Google indican que no hay problemas de seguridad, pero el aviso sigue. Intenté usar la misma web que me solucionó el tema con este blog, pero detecta que Google no tiene ya esa página es su lista negra, así que no hace nada. Es decir, Google identifica el sitio como seguro, y lo ha eliminado de su lista negra, y ya no sale el aviso de muerte… pero sigue bloqueado.

No sé lo que durará esto. Me temo que alguien de Google tendrá que solucionarlo manualmente, y no creo que atender los problemas de mi blog esté entre sus prioridades. Sólo me queda esperar que de verdad esa respuesta que tuve en el foro de ayuda, referente a que “lo tramitaban”, signifique que está en vías de solución. Pero la verdad, mi experiencia hasta ahora con este tema no me hace ser demasiado optimista…

10 marzo 2014

Gravity - La frikicrítica

Un lector de este moribundo blog, aparte de echarme cariñosamente la bronca (exagero) por no escribir en él, me pide mi opinión sobre la película “Gravity”, de Alfonso Cuarón. Y como soy fácil de convencer, pues aquí va mi opinión personal (que es, pues eso: personal).

Por ir al grano, diré que la película me ha gustado. Bastante. Es entretenida, está bien hecha y presta mucha atención a los detalles. Ahora bien, es cine, debemos tener eso claro. Esto es Hollywood, y si queremos disfrutar un poco, deberemos verla con una “mente abierta”. Vamos, que no es que estemos hablando de Star Wars, con sus explosiones sonoras en el vacío y sus rayos láser a los que vemos desplazarse por el espacio, pero tampoco es un documental sobre astronáutica, y se toma sus licencias…

¿Qué licencias son esas? Unas cuantas, y seguro que otras que se me han pasado por alto (tampoco iba a la caza del gazapo, cuando veo una peli por diversión prefiero disfrutar de ella sin más, así que, salvo lo más flagrante, seguro que se me han escapado muchos detalles). Pero la verdad es que no considero que sean errores demasiado importantes, para mí no han afectado al disfrute de la película. Hombre, si acaso, la excursión final de la protagonista desde la Soyuz hasta la estación china Tiangong armada de un extintor la verdad es que sí me pareció excesiva (por decirlo suavemente), pero en fin, lo dejo pasar, supongo que soy muy blando :-)

Bueno, supongo que lo que buscáis es la carnaza, los comentarios de los errores, ¿no? Pues nada, todo sea por la audiencia blogueril. Pero que conste que reitero lo que dije al principio: la peli me ha gustado bastante, y la recomiendo. Si alguien quiere hacer sangre con sus gazapos, es cosa suya…

Si no recuerdo mal, el primero que vi fue en el retorno de Sandra Bullock al interior de la ISS tras su accidentado paseo espacial. Se quita el traje y se queda en camiseta y pantalón corto. Pues bien, esa es la vestimenta habitual dentro de la estación, sí, pero no dentro de un traje espacial en una salida extravehicular de varias horas de duración (de hecho, comentan en algún momento que lleva varias horas fuera, trabajando sobre el Hubble; 4 ó 5, creo recordar. Una duración bastante típica para estas misiones, dato correcto). Al salir del traje, la Bullock debería estar enfundada en el mono interior recubierto de tubitos de refrigeración. Detalle menor, al fin y al cabo, pero bueno, ahí queda para los cazagazapos.

Ah, bueno, antes de eso está uno de los fallos gordos de la peli, que no dudo que fue un gazapo totalmente voluntario y asumido para darle dramatismo al asunto: la pérdida de George Clooney. Por cierto, si alguien no ha visto la peli aún, que conste que a partir de aquí hay bastantes spoilers. Dicho queda.

Me refiero a esa dramática escena en la que la Bullock sujeta por la mano a un Clooney que parece estar cayéndose a un abismo, mientras la propia astronauta está precariamente sujeta a la estación a través de uno de sus pies, enredado en las líneas del paracaídas de la Soyuz (toma ya). Podemos aceptar que los dos hayan llegado a esa situación: movimientos violentos, fuerzas centrífugas, explosiones, etc, los han lanzado alejándolos de la estructura y sólo los cables del paracaídas, enredándose en los pies de la Bullock, consiguen retenerlos. Vale. Pero una vez que ya están así, no pasa nada: ya no actúan fuerzas sobre ellos. Clooney no está tirando de la Bullock, no hay fuerza que tienda a separarlos mientras están sujetos por la mano. Así que da lo mismo que le suelte o no, su vida no depende de eso. Y si le suelta, no tiene por qué alejarse. Igual podría alejarse muy lentamente que acercarse muy lentamente o irse de lado (depende del último leve movimiento que hayan realizado con su brazo antes de soltarse). Los dos podrían haber seguido cogidos y haber vuelto tranquilamente a la estación sin que pasara nada, sin que nadie se sacrificase por el otro. No se estaban cayendo por un abismo y había que aligerar peso: los dos flotaban en el espacio. Pero bueno, ya se sabe: el héroe que dice “suéltame y sálvate tú”, la escena de la separación de las manos y el héroe que “cae” al abismo, etc, etc. Supongo que había que hacerlo... Vale, podrían haber encontrado otra forma más rigurosa de llegar a lo mismo, pero en fin, ya lo dije: esto es Hollywood (y yo, muy blando, también lo dije :-)

Otro detallito de esa escena era algo chocante, aunque no puede decirse que sea un fallo. Me refiero al despliegue del paracaídas de la Soyuz. A priori no parece probable que los impactos de fragmentos de basura espacial puedan provocar el despliegue del paracaídas, aunque no digo que sea imposible. También resulta algo extraño que se produzca “tanto despliegue”; si bien tiene un mecanismo expulsor, durante el descenso a la Tierra es principalmente la atmósfera la que ayuda a desplegar el paracaídas. Inicialmente salta un pequeño paracaídas que actúa como “extractor” del principal. En el espacio exterior, si se acciona accidentalmente el mecanismo, tiendo a pensar que el paracaídas principal no llegaría a salir del receptáculo. Pero bueno, supongo que no es descartable que pudiera llegar a darse un escenario como el presentado, aunque me parece poco probable.

Seguimos. También me parece improbable que Clooney encuentre a Bullock cuando ésta se “pierde” en el espacio. Si ella se aleja tanto que llega a perder de vista la estación, ¿cómo alguien puede encontrarla a ella en la lejanía, sin tener ni siquiera comunicación por radio, ni remota idea de hacia dónde ha salido disparada? Pues anda que no es grande el espacio, y con movimientos “de 6 grados de libertad”… En la parte positiva, todos los movimientos, la representación de las inercias, cuando Clooney la ata a él y empieza a tirar con ayuda de su mochila autopropulsada, me parecieron muy conseguidos.

Las “excursiones” en general: la mitad de la película se la pasan los protagonistas yendo de acá para allá por el espacio. Que si con una mochila autopropulsada, que si con una Soyuz, que si con un extintor… hasta lanzando la cápsula de la Soyuz en plan balístico sin más que apuntar previamente hacia su objetivo. Todo esto parece muy fácil en la película, pero no se cuenta con una cosa: las leyes de la mecánica orbital.

En el espacio, si quieres llegar a un punto situado a pocos metros, no pasa nada, no hay nada que pensar: apuntas hacia allá, te impulsas y listo. Pero si en vez de unos pocos metros hablamos ya de unos cientos, o de algunos kilómetros, la cosa cambia. Y mucho.

No me extenderé sobre ello (los que hayáis leído “Rumbo al Cosmos” habréis visto que le dedico un capítulo/artículo a este tema) simplemente recordar que en el espacio, si aumentas tu velocidad, subes tu órbita, con lo cual reduces tu velocidad de desplazamiento. Y viceversa: si reduces tu velocidad (o te impulsas en dirección contraria a tu desplazamiento en tu órbita), reduces la altura de tu órbita, y empiezas a ir más rápido. Es decir, que cuando en la peli los vemos “apuntando” hacia un objetivo a lo lejos y “acelerando” en esa dirección, en la realidad sólo habrían conseguido alejarse de su objetivo. Para moverse en el espacio hay que dejar la intuición de lado y usar las matemáticas (o un ordenador que nos dé las pautas de navegación, que de las matemáticas ya se encarga él; o sus programadores…).

Junto con “la caída al vacío” de Clooney, la otra licencia “gorda” de la película es la de suponer que en el espacio todo está cerca y a mano. Del Hubble a la ISS, y de ésta a la Tiangong, un paseíto. Vamos, que no sé por qué los chinos no montan una “pijama party” en su estación e invitan a rusos y americanos, para luego devolverles la visita al día siguiente. Total, como ir a por el pan…

La realidad es muy diferente. No es sólo que ambas estaciones estén lejos una de otra y a su vez ambas lejos del Hubble… es que el concepto “lejos” es hasta difícil de aplicar aquí. Casi podría decirse que están en mundos diferentes, para el caso… Porque están en órbitas de diferente altura y diferente inclinación. Con suerte, con mucha suerte, en alguna ocasión se cruzarán a diferentes alturas, y desde una (con suerte y buena vista) podrías ver pasar a la otra por arriba o por abajo en una dirección distinta a la tuya y a gran velocidad, aunque lo normal es que en esos cruces no coincidan en el tiempo. Nada de asomarse a una y ver a la otra inmóvil a lo lejos: para eso deberían describir la misma órbita.

Y, por supuesto, no podríamos ir de una a otra ni con una mochila, ni con una Soyuz. Las necesidades de combustible para realizar el cambio de órbita sospecho que quedarían muy por encima de las posibilidades de la Soyuz. No tengo los datos ni me apetece mirarlo, pero prácticamente seguro. En cualquier caso, aunque fuera posible, no se parecería en nada a la excursioncilla vista en la peli, donde se ve a lo lejos el objetivo, se dice, “ala, vamos p’allá”, se apunta y listos. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

¿Me dejo algo más? Seguramente. Puede que me olvide de algún otro detalle que haya visto, y seguramente hay muchos otros que no vi. Pero vuelvo al principio: ¿y qué? Creo que la película tiene también muchas cosas positivas. Los movimientos en el espacio me han parecido muy logrados. Los detalles visuales de las estaciones y de las naves son una pasada, y, en general, salvo para frikis como nosotros, creo que a casi todo el mundo la película le parecerá muy realista y detallada. Repito que a mí me gustó, y disfruté bastante. En conjunto, valoro más sus aciertos que sus errores. Y creo que al neófito le da una imagen muy veraz de los peligros del espacio, de lo que significa estar allí arriba, de la aventura de la astronáutica. Creo que todo eso vale más que todos los posibles pequeños fallos de realismo que pueda tener la película.

Si no la habéis visto, os la recomiendo.

31 octubre 2013

De España al Espacio. Una historia del programa espacial español

Manel Montes, el conocido divulgador científico y espacial responsable, entre otros, de la web “NCYT Amazings”, acaba de sacar a la venta el primer libro sobre la historia de la astronáutica española.

Se trata de un documentadísimo y exhaustivo trabajo, profusamente ilustrado, en el que se hace un detallado recorrido por todas las actividades relacionadas con la astronáutica que han tenido lugar en nuestro país desde los comienzos de esta actividad a nivel mundial (sin olvidar una introducción sobre los antecedentes históricos en materia de cohetería). Proyectos llevados a término o que se quedaron sobre el papel, en terrenos tan variados como los satélites, cohetes de sondeo y lanzadores, estaciones de seguimiento, misiones tripuladas, investigación básica o colaboraciones industriales en programas internacionales, están todos ellos cubiertos en esta ambiciosa obra.

Además del indudable valor de presentar toda esta información, a menudo dispersa y hasta ahora poco documentada, de forma unificada y con alto grado de detalle, el texto permite también al lector conocer en profundidad la evolución de un gran número de programas e instituciones internacionales. Así, por ejemplo, el nacimiento de la ESA o su funcionamiento interno, están ampliamente cubiertos aquí, por mencionar sólo uno de los ejemplos más claros.

En resumen, se trata de una obra única y de gran interés para todo aquel que sienta interés por la astronáutica en nuestro país. Sin duda, nuestra posición en el escenario astronáutico mundial es pequeña, a menudo considerada minúscula si se compara con la de Estados Unidos o Rusia, pero cualitativamente esa pequeña (y variada) actividad está a la vanguardia de la tecnología mundial. Seguro que la lectura de esta interesante obra sorprenderá a más de uno.


Más información aquí.

15 octubre 2013

Un espectáculo poco frecuente


¿Es un pájaro…. Un avión…. El estornudo de un ángel…?

Pues no: se trata del lanzamiento de un misil ruso Topol, observado desde la Estación Espacial Internacional el pasado 10 de octubre.

Según parece, el astronauta Mike Hopkins estaba contemplando el espacio desde la cúpula de la ISS cuando observó el extraño fenómeno, y corrió a por su cámara para inmortalizarlo. Luca Parmitano también lo observó y tomó otras fotografías, aunque menos espectaculares.

Aunque hay quien opina que el lanzamiento podría haberse programado para ser seguido por los cosmonautas rusos de la estación espacial, de modo que pudieran aportar datos sobre el desarrollo de la prueba. Según estas opiniones, dichos cosmonautas podrían haber filtrado la noticia a sus colegas norteamericanos para que estuvieran listos para contemplar el espectáculo. Esto no es más que una hipótesis, aunque lo cierto es que, dado el escaso tiempo libre de que disponen los tripulantes de la ISS para contemplar relajadamente el espacio, que ese momento coincidiera con el lanzamiento del misil parece bastante casualidad. Aunque todo puede ser…

La nube que podemos contemplar en la fotografía corresponde a la liberación de algún tipo de gas procedente del misil, que se expande libremente en el vacío espacial.

No es muy frecuente la observación de fenómenos como éste, pero ocurren de vez en cuando, y en ocasiones son incluso más espectaculares.

En diciembre de 2009, muchos noruegos miraban al cielo asombrados ante el espectáculo de una espiral que parecía sacada de una película de ciencia ficción.

En realidad correspondía al lanzamiento de otro cohete ruso, que en este caso iba expulsando gas mientras ascendía rotando sobre su eje (un tipo de estabilización habitual en algunos tipos de cohetes). La verdad es que ante espectáculos como éste, no es de extrañar que haya quien crea en ovnis o en apariciones de la virgen…

24 septiembre 2013

Astronáutica Clásica: la nueva revista electrónica sobre astronáutica

Aunque tengo el blog últimamente muy abandonado, creo que merece la pena retomarlo para haceros llegar una noticia que seguro que será de gran interés para todos los aficionados a la astonáutica:

Manuel Montes, pionero en la divulgación astronáutica en nuestro país, y autor de los clásicos boletines “Noticias del Espacio” y “Noticias de la Ciencia”, hoy englobados en la web Noticas de la Ciencia, saca al mercado digital el número 1 de la revista Astronáutica Clásica.

Se trata de una publicación de elevada calidad en todos los sentidos: tanto en su maquetación y presentación, como en sus contenidos, rigurosos y bien redactados. Aunque afortunadamente ya pasaron los tiempos en los que era casi imposible encontrar información astronáutica de calidad en nuestro idioma en la red (o incluso en las librerías) , publicaciones como ésta de Astronáutica Clásica siguen siendo de elevado interés para los aficionados, al recopilar interesante información, a menudo poco conocida o dispersa, sobre diferentes programas de la historia de la astronáutica.

La revista está dedicada básicamente a eso: la historia de la actividad humana en el espacio. En este primer número, por ejemplo, se revisan programas como el del lanzador ruso Proton, el programa de satélites espía norteamericanos Corona, el de las sondas lunares Ranger, el motor F1 del Saturn V, o los astronautas del proyecto Mercury, entre otros. Se trata de 68 páginas repletas de texto, fotografías, tablas y gráficos que seguro que harán la delicia de todos los aficionados.

Astronáutica Clásica es una publicación electrónica trimestral que tenéis disponible por el módico precio de 1 euro. Podéis descargarlo aquí. También podéis bajaros ahí gratuitamente el número 0 de la revista, algo así como el “número piloto”, con el que podréis comprobar la calidad de la publicación.


Más información en Noticias de la Ciencia

08 mayo 2013

Crónica de un lanzamiento


No es frecuente encontrar en la prensa generalista un artículo aceptable sobre temas espaciales (o cabría decir de ciencia y tecnología, en general); la falta de profundidad y los errores flagrantes suelen ser moneda común en este tipo de artículos, por muy prestigioso que sea el periódico que los publique (al menos en nuestro país), resultado del desconocimiento absoluto del tema que a menudo tiene el periodista al que le cargan el muerto. Y digo lo de cargar el muerto porque escribir sobre algo que te suena a chino no debe ser un trago de gusto; y me consta dicho desconocimiento absoluto (incluso de las más elementales nociones de física de secundaria, en muchas ocasiones), pues me ha tocado intentar asesorar a más de uno que ha acudido a mí a veces en busca de ayuda (aun así con resultados con suerte mediocres en la mayor parte de los casos, pero en fin…)

Por eso, cuando uno se encuentra con un articulillo medianamente decente en uno de estos periódicos, ya es toda una sorpresa. Si además su autor demuestra que conoce y le interesa el tema, ya es de verdadero asombro. Y por eso hoy os dejo uno de esos raros artículos, publicado esta semana en El País.

No es que su contenido revele nada especial desde el punto de vista técnico, histórico o de cualquier otro tipo… pero es una buena crónica de lo que supone el lanzamiento de un Ariane desde la Guayana Francesa, narrado por un periodista invitado al evento que al menos sabe de lo que habla (no sólo eso: deja ver que es un buen aficionado, y eso ya sí que es de una rareza extrema). Aporta de novedad lo que uno no suele encontrar en textos más técnicos: la selva, los animales, el entorno… y además está bien escrito. Creo que merece la pena ser leído, se pasa un rato agradable.

Como comentario, destacar la breve mención que hace sobre la vibración del despegue, que se siente en todo el cuerpo. Hablando personalmente hace algún tiempo con otro privilegiado observador de un lanzamiento (en aquel caso fue un Soyuz, desde Baikonur), destacaba la misma sensación como lo más impresionante del lanzamiento: sí, el espectáculo lo ves, por seguridad, desde varios kilómetros de distancia, y, como dice un veterano en este artículo de El País, no se diferencia mucho a verlo en televisión… pero el ruido y, sobre todo, la vibración del aire que te hace retumbar el pecho, al parecer es algo impresionante y que marca. ¡Quién pudiera experimentarlo, al menos por una vez…!

22 abril 2013

La cabeza de caballo, en infrarrojo

Con motivo del 23º aniversario del telescopio espacial Hubble, se ha publicado una bellísima fotografía de la Nebulosa de la Cabeza de Caballo, en la constelación de Orión, una de las más conocidas por los astrónomos aficionados. Se trata de una imagen muy diferente a las que estamos acostumbrados a ver de esta nebulosa en el espectro visible: frente a la habitual imagen negra, densa, opaca, en esta imagen en el infrarrojo podemos contemplar su interior a través del polvo, de modo que la nebulosa aparece mucho más "etérea", con un aspecto bellísimo. Juzgad vosotros mismos:


Y así es como conocíamos hasta ahora esta nebulosa, en el espectro visible:


No me negaréis que mirar al cielo es todo un espectáculo, ¿verdad? Vale, un telescopio como el Hubble ayuda mucho... pero incluso a simple vista, el cielo estrellado es una maravilla. Ahora que llega el verano, las posibilidades de disfrutarlo se multiplican. Aprovechadlas, no os arrepentiréis ;-)

03 abril 2013

NASA Johnson style


AVISO IMPORTANTE: Por primera vez en la historia, y en rigurosa no-exclusiva, realizamos un estreno simultáneo a nivel mundial de esta entrada para los dos blogs del autor: El espacio de Javier Casado y Cosas mías.

La primera vez que tuve noticia de esta parodia versión NASA del famoso Gangnam style o “baile del caballo” fue hacia las pasadas navidades, cuando en algún telediario le dedicaron unos segundos, como curiosidad. Pero la verdad es que no me había molestado en ver el vídeo hasta ayer, cuando lo mencionaron unos compañeros de trabajo, con alusiones a su divertido frikismo.

Y la verdad es que no sólo está bien hecho, sino que es una muestra más de lo bien que se lo montan los americanos cuando se trata de promocionar algo. Buen humor, mente abierta, desenfado… parece increíble que algo así pueda salir de un organismo oficial. ¿Os lo imagináis en España? Yo no.

Antes de seguir enrollándome, aquí os dejo un enlace al vídeo subtitulado en español:


Por si os lo estáis preguntando, sí, el vídeo muestra verdaderos trabajadores del Centro Espacial Johnson de la NASA, en Houston, especializado en el control de misiones espaciales tripuladas y en el entrenamiento de astronautas. También son auténticos astronautas algunos de los que aparecen en el vídeo (los del mono azul: Tracy Caldwell Dyson, Mike Massimino y Clayton Anderson). En cuanto al cantante, se trata de Eric Sim, un estudiante de la Universidad de Carolina del Norte con una beca de la NASA para trabajar en el Centro Johnson. De hecho, han sido un grupo de becarios los que han tenido la idea y han lanzado el vídeo, aunque por supuesto han contado con todo el apoyo de la agencia.

El vídeo se editó el 14 de diciembre pasado, y la primera semana de enero ya llevaba 4 millones de visionados. A día de hoy, se acerca a los 5 millones (el original, no la versión subtitulada que he puesto aquí). Probablemente pocas campañas de publicidad “profesionales” tienen tanto éxito.

Os dejo también la letra en inglés, para quien tenga curiosidad:

Welcome to NASA’s Johnson Space Center
We are coming in hot so don’t burn up as we enter
We do science everyday that affects your daily life
Throw them up for manned space flight

Science everywhere
As we engineer the marvels
That fly though the air
And take us way beyond earth’s levels

Science everywhere
Because we engineer the marvels
That fly though the air
Flys us through the air

Control the mission out of Johnson
This is ground, hey!
And this is space, hey!
Tell me Houston what’s the problem
It’s okay!
It’s okay!
Because there’s flight controllers on the job today

NASA Johnson STYLE!
Johnson STYLE!
NA, NA, NA, NA NASA Johnson STYLE!
Johnson STYLE!
NA, NA, NA, NA NASA Johnson STYLE!
EYYYYYY science daily!
NA, NA, NA, NA, NASA STYLE!
EYYYYYY it’s amazing!
NA, NA, NA, NA ey ey ey ey ey ey!!

Orbiting earth, international space station
Where we work and live in space with a crew from several nations
Got Japanese, and Russians, that European charm
Throw them up, like the Canada Arm

Kicking out research
29k cubic feet, revolves around the earth
Science microgravity, revolves around the earth
Columbus, JEM, and Destiny
Kicking out research
Kicking out research

Train the astronauts at Johnson
To go to space, hey!
To go to space, hey!
Cause the missions of tomorrow
Start today, hey!
Start today, hey!
As we engineer the future day by day

NASA Johnson STYLE!
Johnson STYLE!
NA, NA, NA, NA NASA Johnson STYLE!
Johnson STYLE!
NA, NA, NA, NA NASA Johnson STYLE!
EYYYYYY science daily!
NA, NA, NA, NA, NASA STYLE!
EYYYYYY it’s amazing!
NA, NA, NA, NA ey ey ey ey ey ey!!

Orion or SLS, MPCV
We cannot feel the floor, cause the lack gravity
The destinations are an asteroid, mars, or moon
We are blasting off start the countdown soon

[Sound clip: launch countdown]

EYYYYYY science daily!
NA, NA, NA, NA, NASA STYLE!
EYYYYYY it’s amazing!
NA, NA, NA, NA ey ey ey ey ey ey!!
NASA Johnson Style

08 marzo 2013

Sobre series antiguas, astronáutica e informática


Estaba tomando hoy café en el trabajo con un compañero casi tan friki como yo, cuando hemos recordado una serie de televisión emitida por TVE a principios de los 80: Código Rescate 1, o, en su título original, Salvage 1. La verdad es que no recordábamos su título, pero sí su magnífico capítulo inicial, en el que unos cuantos chalados fabricaban un cohete y una nave para ir a la Luna a partir de material de desecho (por ejemplo, la cápsula estaba construida a partir de una hormigonera).

Pues bien, el caso es que tras googlear un poco en busca del título de esa serie, me encontré con el artículo que os enlazo a continuación, que merece la pena leer; es una reflexión, a partir de la citada serie, sobre cómo ha evolucionado la informática en las últimas décadas, y cómo hoy en día llevamos en el bolsillo más potencia de cálculo de la que había en la NASA para el proyecto Apollo. Sí, ya sé que esto es algo ya sabido por todos, pero sigue impresionando recordarlo, ¿no?

Os dejo el artículo, que, salvo el error de decir que la monohidracina es un propulsante ficticio (que no lo es en absoluto, aunque en realidad su nombre es monometil hidracina, o simplemente hidracina), está bastante bien: