03 abril 2009

India, a toda máquina

El programa espacial indio no deja de sorprendernos en los últimos años. Después de décadas dedicados al desarrollo de satélites de aplicaciones y de los lanzadores necesarios para enviarlos al espacio sin tener que pagar a terceros países por ello, su política cambió recientemente hacia una faceta más científica y tecnológica, y parece que sus avances en este camino no tienen límite. El cambio comenzó con la misión de la sonda Chandrayaan-1 a la Luna, lanzada a finales de 2008, la cual marcó un importante hito tanto por ser su primera misión más allá de la órbita terrestre, como por tener objetivos puramente científicos y tecnológicos (bueno, y seguramente también políticos, eso nunca hay que olvidarlo). Luego vino el sorprendente anuncio de su incursión en el terreno de la exploración espacial tripulada, no sólo con la formación de un cuerpo nacional de astronautas, sino lo que es mucho más sorprendente, con el desarrollo de una nave propia (en estrecha colaboración con Rusia). Pues bien, lo último es el próximo ensayo de un prototipo de vehículo espacial reutilizable: un transbordador indio.

El interés indio por los vehículos reutilizables no es nuevo: desde hace años existe en aquel país el proyecto Avatar, un vehículo orbital de etapa única que despegaría y aterrizaría como un avión, con la interesante novedad frente a proyectos similares de que en su caso generaría en vuelo, tomándolo de la atmósfera, el oxígeno líquido que necesitaría en etapas superiores; esto lo haría, teóricamente, mucho más eficiente en peso que diseños alternativos. Aunque el Avatar nunca ha pasado del papel, debido principalmente a las fuertes inversiones necesarias para ponerlo en marcha, el gobierno indio ha manifestado en varias ocasiones su apoyo al proyecto, para el que se viene buscando hace tiempo colaboración internacional sin éxito. A falta del apoyo económico que representaría dicha colaboración, India avanza pasito a pasito, despacio pero sin pausa, hacia la consecución de este proyecto o de otros similares. Uno de esos pasos es el desarrollo de motores scramjet (estatorreactores de combustión supersónica), necesarios para la fase atmosférica del Avatar, una tecnología hasta ahora sólo ensayada (que no dominada) por Estados Unidos y Rusia, y en menor grado explorada también por Francia, Reino Unido y Australia. En paralelo, se está trabajando también en el desarrollo de los equipos de generación de oxígeno líquido en vuelo. Y el año pasado se anunció que para este año se esperaba probar un primer demostrador en vuelo del concepto Avatar.

Pues bien, parece que la última noticia publicada el 1 de abril por la prensa india encaja con todo esto. Aunque sería muy diferente del Avatar definitivo, se anuncia que dentro de un año (primavera de 2010) tendrá lugar el primer ensayo en vuelo del RLV-TD, siglas en inglés de “Demostrador Tecnológico de Vehículo Lanzador Reutilizable”.

Se tratará de un simple demostrador para ensayar principalmente cuestiones aerodinámicas, térmicas y de control de vuelo durante el ascenso y la reentrada, de modo que la experiencia adquirida pueda ser aplicada a futuros desarrollos. Por tanto, no hay por qué pensar que el vehículo a ensayar se parezca realmente a lo que llegue a desarrollarse como vehículo definitivo (si es que llega a hacerse algún día), ni en cuanto a tamaño ni en cuanto a forma geométrica o modo de lanzamiento. Es sólo un prototipo para obtener datos reales que ayuden al diseño de futuros desarrollos.

Aunque no se dan dimensiones, es de suponer que el RLV-TD será una especie de maqueta de pequeño tamaño, dado que pretende ensayarse impulsado por la primera etapa del pequeño cohete SLV-3, con tan sólo 9 toneladas de peso. Sobre él, en su punta, se situaría el prototipo a ensayar, del mismo modo que la ESA previera para el malogrado transbordador europeo Hermes en los años 80, es decir, con la cola del transbordador colocada sobre la punta del lanzador, haciendo del vehículo una prolongación del cohete. Por lo que se desprende de la noticia publicada, no parece que se pretenda poner el demostrador en órbita (tampoco parece que el lanzador elegido pudiera tener potencia suficiente para ello), sino sólo lanzarlo en un tiro parabólico que permita analizar las condiciones aerodinámicas durante el ascenso y la reentrada. Parece que el demostrador no sólo será de pequeño tamaño, sino también probablemente de bajo coste, pues no se prevé su recuperación: al finalizar de su misión, se perderá en el océano, al no considerarse económicamente rentable recuperarlo. Los datos que recojan sus diferentes sensores serán recibidos, por tanto, mediante telemetría.

De todo lo anterior se desprende que se trata de un proyecto relativamente modesto, pero no por ello resulta menos asombroso. Más que nada, porque demuestra el mantenimiento del compromiso de las autoridades indias con el desarrollo de vehículos reutilizables, cuando en el resto del mundo esto parece algo prácticamente olvidado por el momento.

Sinceramente, no puedo más que expresar mi admiración hacia la rapidez con la que India está alcanzando los primeros puestos del desarrollo tecnológico mundial en diferentes ámbitos. Entre ellos y China, parece que nuestro concepto de la supremacía tecnológica mundial podría dar un vuelco radical en no muchos años…

(Noticia original aquí. Foto: ISRO)

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Desde hace tiempo sigo con interés su magnífico blog, pero cuando leo esta clase de noticias no dejo de preguntarme cómo es posible que países como la India o China, con gravísimas, y por todos conocidas, carencias en lo que se refiere a la atención y prestación de recursos para paliar la pobreza (y cuando digo pobreza me refiero a sus extremos más dramáticos) que afecta a una gran parte de sus poblaciones se embarquen en esta clase, por otra parte loables, proyectos. ¿Cómo es posible que el Gobierno Indio ponga en marcha este proyecto espacial cuando recientemente he visto en la televisión española una serie de anuncios de ONGs solicitando ayuda para paliar el crítico estado sanitario y falta de atención primaria que padecen millones de niños indios? Es cierto que en Europa o en USA existen muchos pobres o personas que en estos momentos de crisis económica pasan por grandes dificultades, pero, en mi opinión, ni alcanzan esos extremos (falta de agua potable, hacinamiento en los grandes núcleos urbanos, falta de atención sanitaria, etc, etc) ni carecen de una atención e infraestructuras públicas que en los países citados aún son ciencia ficción. Es una situación, que ni social ni económicamente, pueda sostenerse durante mucho tiempo. Supongo que como es habitual los intereses políticos dirán la última palabra.

Muchas gracias y adelante con el blog.

Javier Casado Pérez dijo...

Es una reflexión típica cuando surge este tema, y algo sobre lo cual, en el caso de India, sus líderes reflexionaron antes de lanzar su programa espacial.

Primero quisiera señalar que, desde mi punto de vista, se trata de casos bastante diferentes. China no creo que pueda considerarse un país pobre, es simplemente un caso claro de desigual reparto de la riqueza, con una amplia clase media con un nivel de vida razonable (mejorable, pero aceptable), un pequeño sector de multimillonarios, y una amplia base, principalmente rural, sumergida en la pobreza. La solución a esto no creo que sea recortar gastos, bien del programa espacial o de cualquier otro sector, porque creo que el problema es otro.

El caso de India es distinto, desde mi punto de vista. Aunque también hay un desigual reparto de la riqueza, en este caso sí que podemos considerarlo globalmente como un país pobre. Al menos, hasta hace unos 10 años o así, pues es cierto que últimamente está prosperando rápidamente. Y lo ha hecho gracias a una inteligente política tecnológica, económica y social que incluye el programa espacial. Me explico:

Todos habréis oído la conocida metáfora de que es mejor enseñar a pescar que dar un pez. Pues bien, más o menos ése fue el dilema al que se enfrentó el gobierno indio tras la independencia: cómo hacer prosperar a un país sumido en la miseria. Algo parecido, aunque por supuesto muy alejado de este drama, es a lo que se enfrentan en la actualidad muchos países gravemente afectados por la crisis económica y con un alto índice de paro: se puede gastar el dinero público en ayudar directamente a los parados… o bien emplearlo en restablecer el sistema para que vuelva a generarse empleo; sé que es una elección polémica, pero creo que admitiremos casi todos que lo segundo es lo mejor a largo plazo, lo otro sólo sería una solución temporal. Pues bien, algo así es lo que se planteó la India tras su independencia.

Enfrentados a la coyuntura de tener que administrar una excolonia británica que había sido explotada sin que se invirtiera lo más mínimo en su desarrollo, los líderes indios se dieron cuenta de que una de sus principales líneas de acción tenía que ser levantar el país, modernizarlo, industrializarlo. Sí, había gente muriéndose de hambre, y uno podía sentirse tentado a alimentarlos en vez de gastar el dinero en la industrialización… pero, aplicando el refrán casi de forma literal, eso sería pan para hoy y hambre para mañana.

De acuerdo a esta política, la política india se dirigió a impulsar tecnológicamente el país. Por aquel entonces, la actividad espacial acababa de comenzar, y el gobierno indio se dio cuenta de que tampoco podían permanecer al margen de esta nueva faceta tecnológica. Así nació el programa espacial indio, aunque siempre con unos objetivos muy concretos: su utilidad social. Desde entonces, el programa espacial indio ha estado dirigido a solucionar muchos de los problemas de su sociedad, enfocándolo hacia satélites de aplicaciones que llevasen la educación y la telemedicina a remotas áreas rurales, satélites que sirvieran para mejorar las cosechas o prevenir catástrofes naturales, etc.

Así ha sido hasta hace unos pocos años. Ahora, India ya ha cubierto todas las necesidades sociales posibles con su programa espacial. Y además, empieza a ser un país con un alto índice de desarrollo. Tiene dos opciones: olvidarse de su programa espacial, o ir más allá. Han optado por lo segundo, y creo que con buen criterio. Lo contrario sería empezar a perder todo el desarrollo tecnológico adquirido en torno a esta actividad.

Como decía, el programa espacial es sólo la parte más llamativa de esta política india, que se ha llevado a cabo en todos los frentes de la ciencia y la tecnología. Hoy, para sorpresa de muchos, India es uno de los países punteros en áreas como la informática, la biotecnología, la física, las matemáticas o diversas áreas de la ingeniería. Esto se traduce directamente en riqueza para el país, dado que las principales multinacionales en diversos sectores hace algunos años que han empezado a implantarse en India, creando empleos y riqueza. Mi propia empresa, sin ir más lejos, está en trámites para abrir una oficina de ingeniería en aquel país, dado el alto nivel de los profesionales indios y sus bajos costes laborales, para los estándares occidentales. Sinceramente, creo que han seguido la estrategia adecuada para sacar al país de la miseria, aunque es cierto que sin una adecuada reflexión, la situación puede resultar chocante.

¡Saludos!

Salvador dijo...

Sigo el progreso de la Astronáutica desde los años 50 y sigo pensando que la Conquista del Espacio es algo tan inevitable como la salida del sol. Pese a todas las dificultades, siempre habrà soñadores y gobiernos decididos que los apoyen. Saludos.

Anónimo dijo...

Lamento decir que su explicación es tan amplia y documentada, desde un punto de vista interesado, como vacía de contenido en algunos aspectos. En mi opinión creo que dichos países tratan de levantar la casa empezando por el tejado. Por supuesto que está bien, y comparto su opinión, impulsar proyectos tecnológicos como los que en este caso nos ocupa, pero insisto en el "olvido" en el que parecen caer estos gobiernos al no tener en cuenta que la evolución de salarios y calidad de vida van parejos al desarrollo de cualquier país. Es una premisa que se ha repetido a lo largo de la Historia. Si los Gobiernos de China o India, o cualquier otro, ignoran que sus técnicos cualificados, obreros, funcionarios, campesinos, etc., van a conformarse por los siglos de los siglos con salarios míseros y una amplia gama de necesidades que no tengan cobertura estatal, o de otra clase, creo que están gravemente equivocados. Eso, y expreso de nuevo mi opinión, es insostenible (y recordemos lo que ocurrió en Japón hace muchos años) desde un punto de vista económico. Acarraería, y es posible que ocurran, conflictos sociales que, con toda razón, exigirían, entre otras reivindicaciones, mejoras en infraestructuras y calidad de vida que hoy por hoy no existen en esos países. No estoy de acuerdo en que la India haya cubierto todas sus necesidades posibles; o usted está mirando para otro lado o no conoce cuál es la auténtica realidad de ese país que, efectivamente cuenta con un prestigioso plantel de técnicos y científicos. A lo sumo lo que está haciendo el Gobierno Indio es crear una nueva casta con un formidable nivel de vida que, quizá, algún día comience realmente a sacar de la pobreza a importantes y amplios estratos de la población.

Y no voy a entrar, porque no es lugar ni momento apropiado, a calificar las bondades de la dictadura china que, de una forma u otra, pervierte los verdaderos intereses y necesidades de su población en función de la estrategia imperial de su Gobierno. Decir que en China existe un desigual reparto de la riqueza chirría estruendosamente. Me recuerda a lo que ocurría en la URSS con los numerosos miembros del Soviet Supemo y demás adlatares. Más de la mitad de la población de China, me refiero a unos 700 ó 750 millones de personas, carecen de cobertura médica, suministro de agua o cualquier otra infraestructura que de soporte a una vida mínimamente digna. Pongo un ejemplo: Los fastos olímpicos de Pekín se lograron gracias a que un "ejército" compuesto por un millón o millón y medio de personas traídas, como no, del interior del país, trabajaron durante unas once horas diarias cobrando (perdón, pero estoy hablando de memoria)unos tres o tres euros y medio al día. Eso, y creo que estarán de acuerdo, no es desarrollo es esclavismo. No se trata de recortar gastos; se trata de mejorarlos.

Quiero dejar claro que nada tengo en contra, excepto el régimen dictatorial que machaca China, de ambos países. Por su bien y por el del resto del planeta deseo que alcancen altas cotas de desarrollo para que sus habitantes puedan disfrutar del bienestar que merecen.

Y concluyo. Soñar cuesta poco pero, desgraciadamente, hacer los sueños realidad cuesta (mucho) dinero y tiempo. Claro que estoy de acuerdo en que siempre hay que mirar más allá y perseguir esos maravillosos sueños, pero con los pies en el suelo, con una cama en la que poder dormir, con un plato caliente de comida y disfrutando de la garantía de los más elementales derechos humanos.

Javier Casado Pérez dijo...

Ante todo, decir, que no soy ni mucho menos experto en temas económicos ni nada por el estilo, así que por supuesto puedo equivocarme. Pero comento:

Primero, yo no digo que India haya cubierto todas las necesidades posibles, ni muchísimo menos (habría que estar ciego para decir eso), me refería únicamente a las aplicaciones sociales del sector espacial. Es ahí donde ya se han cubierto los objetivos sociales planteados (que lógicamente son relativamente limitados), pero por supuesto queda muchísimo por hacer en otros ámbitos.

También estoy de acuerdo en que no se puede mantener un aumento en la prosperidad del país sin traducirlo en un aumento de los salarios y el nivel de vida. Pero también creo que eso suele venir después, o debería venir; España mismo era un país de bajo coste en comparación con el resto del mundo occidental hasta hace relativamente poco, y sólo tras un subida en el "escalafón" del desarrollo internacional, empezaron a subir también los salarios (y aún no alcanzamos los niveles de Francia o Alemania, por ejemplo). Por supuesto, ya sé que India está mucho peor a nivel social de lo que estaba España hace 30 años...

En cuanto a lo de China, estoy de acuerdo en todo. Pero no creo que contradiga mi opinión de que existe un desigual reparto de la riqueza (muy desigual, por supuesto). Lo que quiero decir es que el país no puede considerarse pobre: tiene una buena balanza comercial, recursos naturales, etc. Pero eso no repercute en beneficio más que de unos pocos, muy pocos, mientras amplias bases de la población están en la miseria. Creo que en realidad decimos lo mismo.

Y por supuesto, estoy completamente de acuerdo en que lo primero es resolver los problemas básicos. Unicamente justificaba el hecho de que eso fue lo que parece (de acuerdo a sus propias declaraciones) que intentaba el gobierno indio cuando implantó su programa espacial, según todos los indicios se hizo de verdad con la intención de levantar al país, para bien de sus ciudadanos. Otra cosa es que pudieran haberlo hecho mejor, seguramente...

En cuanto a lo que subyace por debajo de todo esto, el argumento de que más valdría dejar de gastar en el espacio para dar de comer al pueblo, creo que es pura demagogia (ya sé que no se ha dicho así aquí, pero es el argumento típico en estos casos). Principalmente, porque las cifras invertidas en el espacio en cualquier país (y más aún en los casos de India o incluso China) son despreciables en el conjunto de los presupuestos del estado. Y segundo, porque generalmente el gasto militar es varias decenas de veces superior al gasto en espacio, y con una utilidad real no sólo menor sino "más perversa" (ya di datos en anteriores artículos como aquí http://fjcasadop.blogspot.com/2008/01/un-poco-de-demagogia-monetaria.html o aquí http://fjcasadop.blogspot.com/2006/06/money-money-money.html). Sí, por supuesto que estos países deberían replantearse sus gastos y prioridades a un nivel global; pero señalar directamente al sector espacial como la partida a recortar es excesivamente simplista.

¡Saludos!

Anónimo dijo...

Lamento estar disconforme con las apreciaciones de anónimo respecto a que la India o China son "países pobres", terminología ésta no exenta de racismo y que además es muy graciosa viniendo de alguien que es residente en un país con 9 millones de personas (personas que ingresan por debajo de la mitad del salario mínimo cada mes). Si a eso le añadimos que entre China y la India prácticamente suman la mitad de la especia humana en solitario (2.700 millones de personas, así grosso modo) me parecen abiertamente un cachondeo determinadas apreciaciones, cuando por ejemplo las farmacéuticas de la India no sólo son las únicas en el planeta que proveen medicamentos a bajo coste (en un modelo que costó muchas décadas implantar con apoyo de la extinta URSS) para muchos estados y sociedades que no pueden pagarlos. Con todos los errores que tienen tanto a nivel social como político, desde luego que el futuro está más en manos de esos dos colosos que de sociedades decadentes y racistas como la nuestra, que sólo saben despilfarrar, por cierto, recursos ajenos. Y dar lecciones a los demás.

Anónimo dijo...

Ante todo gracias por su contestación señor Casado Pérez. Sus argumentos aunque no del todo compartidos me merecen, como ahora y antes, todo mi respeto y consideración. Claro que España pasó por esa fase que tan acertadamente usted apunta, pero este país no invirtió en desarrollo espacial, al menos tan desproporcionadamente, como para dejar de atender, o al menos en una gran parte, necesidades básicas de los ciudadanos. Si no ha estado dese una vuelta por algunas de las grandes urbes de la India y verá a lo que me refiero. Las desigualdades y la carencia de infraestructuras son aterradoras y eso no es demagogia.

Sin embargo el último anónimo debe pertencer al grupo de los denominados "tontos útiles" y que, por lo que se ve, además no ha debido leer correctamente el mensaje. Me explico: justificar las desigualdades sociales, evidentes en China y la India con el tópico del racismo y de la decadencia de los "malvados países capitalistas u occidentales (porque este grupo mete todo en el mismo saco), no es más que demagogia barata y uso indiscriminado del tópico típico que no apunta ni una sola idea en claro o un argumento mínimamente sostenible. Me pregunto qué diría o qué pensaría éste señor y sus "sabios" compañeros si, por ejemplo, en su casa dispusiera de agua potable durante algunas horas al día, si el Gobierno de turno (en el caso de China el mismo de siempre) cerrara internet al mínimo disturbio público que cuestionara su férrea dictadura o si tal vez tuviera que viajar por careteras tremendamente inseguras o por vias férreas que datan de la época colonial, como es el caso de la India. Eso ni es racismo (no soy racista pese a que les moleste a algunos) ni es demagogia.

Siempre he creído, y así lo haré hasta que me muera, que las personas, el pueblo, es siempre lo primero y que el objetivo de que pueda disponer de medios y servicios esenciales y de calidad (como la sanidad -en la comunidad autónoma en la que resido los medicamentos son gratuitos para todos los jubilados- educación, o medios públicos de transporte, etc, etc) da una buena muestra del desarrollo del estado de bienestar que cualquier país que se precie se afane en alcanzar. Pero claro, a estos nostálgicos del igualitarismo y del ordeno y mando a base gulajs y de represión, eso le suena (y nunca mejor dicho) a chino. Y a todo esto ¿cuál es el salario mínimo en la India? El de China no lo cuestiono porque no existe. Una vez más: ¿qué diría este apóstol rancio empeñado en dar lecciones (y que lecciones) a los demás de lo que según su prehistórico criterio debe ser un país como ordene y mande el único partido, si los más desfavorecidos (porque en eso estoy de acuerdo con él) de España tuvieran que mendigar por las calles. Que cachondo.... y que ignorante. ¿Desconoce este anónimo que China ya es el mayor país contaminante del mundo y que la India no le sigue muy atrás? ¿Y de donde salen los recursos, en su mayoría ajenos, que ambos países consumen? ¿Que criterios ecológicos de sostenibilidad desarrolla el gobierno Chino a la hora de planificar sus macro proyectos industriales? Ninguno; y me remito a lo que ocurrió con la presa de Las Tres Gargantas. Y así podría seguir, pero perder el tiempo con esta clase personas no es precisamente mi afición favorita.

Insisto: si no hay un desarrollo sostenible que sea similar en todos las magnitudes económicas, sociales o de índole científico el molde salta en pedazos.

Muchas gracias.