09 octubre 2009

La ciencia en España no necesita tijeras

Me uno algo tarde (debido a unas minivaciones otoñales), y algo críticamente (como aclararé luego) a esta iniciativa de Javier Peláez, autor del blog La Aldea Irreductible, y suscrita ya por más de 800 blogueros, para protestar por el anunciado recorte de un 15% en el presupuesto español de I+D.

Evidentemente, suscribo al 100% el eslogan de la campaña: desde luego que no, que la ciencia en España no necesita tijeras. Y por supuesto, también me disgusta, como a todo amante de la ciencia y la tecnología, cualquier reducción en el presupuesto destinado a estas áreas, por mucho que pueda quererse justificar en el marco de la actual crisis económica y los problemas presupuestarios del estado. Pero también creo que el problema español no está sólo en la cuantía de los presupuestos asignados a I+D, sino en la forma en que se distribuyen estos presupuestos.


Como sabéis, no conozco el área de la investigación de base. Soy un técnico, no un científico, y trabajo en la industria, no en un laboratorio de investigación. Por eso, no opinaré sobre la “I” de la “I+D”, aunque me temo que ahí también habría mucho que rascar. Pero sí conozco la otra pata del término, al trabajar directamente en la “D”, en nuevos desarrollos. Y el hecho de firmar este blog con nombre y apellidos me impide ser más explícito, pero os aseguro que gran parte del presupuesto que el gobierno destina a la I+D, de seguro con la mejor intención, se pierde en subvenciones que no tienen nada que ver con las presuntas investigaciones que deberían promover. Por eso digo que no sirve de mucho aumentar el presupuesto si no se controla que realmente ese dinero se invierta en investigación y desarrollo reales que ayuden a desarrollarnos a nivel industrial y de nación de cara a futuro. Y, lamentablemente, eso está pasando.

Siempre he celebrado aquí los aumentos en la inversión nacional en I+D, al menos en la parte relacionada con este blog, como ese aumento de casi un 100% de la inversión en el sector espacial en los últimos 6 años. Y por esa misma razón, deploro ahora esta reducción, sea del importe que sea. Pero aprovecho para recalcar la anterior realidad, y que lamentablemente nunca veo reflejada en ninguna crítica por ahí: que si bien es importante aumentar el gasto en I+D, más importante aún es asegurar que ese dinero se invierta realmente en I+D. Sé que es una petición difícil, pero imprescindible.

Para terminar, y como contraste con esta decisión del gobierno español, quiero hacer mías aquí unas palabras pronunciadas por Barack Obama el pasado 7 de octubre (como si lo hubiera querido hacer coincidir con esta iniciativa de los blogueros españoles), en un discurso en el que pedía aumentar la inversión en I+D en su país: “En unos momentos tan difíciles como los actuales, hay quienes dicen que no podemos permitirnos invertir en ciencia, que eso es un lujo en un momento en el que mandan las necesidades. No puedo estar más en desacuerdo”.

3 comentarios:

Pasandoporaqui dijo...

Me encantaria complementar tu parentesis-critica con la "I" de I+D, pero me temo que no conozco lo suficiente todos los campos de la "I" como para hacerlo.

Hablando solo del pequenho espacio dentro de la investigacion al que yo me dedico, si quiero comentar que a pesar de los *inmensos* progresos hechos en los ultimos 20 anhos, quiza la eficiencia (en cuanto a reditos obtenidos en funcion de lo invertido) haya estado algo lejos de lo optimo. Creo que de alguna forma este pais deberia organizar un comite de sabios formado por expertos mundiales (si algun espanhol es experto mundial que fuese incluido en el comite) para definir las directrices para la inversion publica en investigacion basica en los proximos 30 anhos.

Me temo que es imposible, pero me encantaria ver como algo asi se pone en marcha en nuestro pais.

Un saludo

Anónimo dijo...

¿En que medida afectará a los compromisos de inversión adquiridos por España en la cumbre ministerial de ESA del pasado año?

Saludos

Juan.

Javier Casado Pérez dijo...

Pasandoporaqui: sí, a mi también me gustaría. Creo que, en general, falta quizás algo de eso, de marcar un rumbo, de tener claras las prioridades, de invertir con eficiencia...

Anónimo, supongo que los compromisos adquiridos se mantienen, es lo lógico, pero la verdad es que no tengo datos.

Saludos