06 mayo 2009

Corrección (artículo anterior sobre la Orión)

Pero qué majos sois… en el anterior artículo “la cago”, y no me decís nada… :-)

Podía haber corregido el anterior post, pero esto supondría que el error quedaría corregido para lectores futuros, pero no para quienes ya lo hubierais leído (que no creo que mi blog os guste tanto como para leerlo varias veces), así que he decidido poner la corrección aquí. Lo cierto es que el fondo del mensaje y los razonamientos no cambian prácticamente nada, pero el rigor es el rigor.

A ver: la cuestión es que en mi anterior post decía que la Orión se había planteado inicialmente con el objetivo de transportar 4 astronautas en misiones a la ISS y 6 en misiones lunares, cuando en realidad era al revés (si es que la edad no perdona, y creo que las conexiones de mis neuronas empiezan a bailar alegremente en cuanto me descuido).

Esto cambia un poco mi razonamiento, pero no el fondo. Yo comentaba que, debido a esto, el actual recorte a 4 pasajeros como máximo en el diseño de la Orión dañaría sobre todo a la misión lunar, que requeriría un rediseño de la cápsula para llevarse a cabo. Bien, evidentemente no, puesto que la misión lunar ya se preveía con 4 astronautas. Pero ahora es casi peor, pues la realidad es que se dañan ambas, la misión lunar y la de la ISS:

En primer lugar, en misiones a la ISS la Orión ya no será capaz de realizar cambios de tripulación completos (cuando la tripulación se aumente hasta 6 miembros). Ya no servirá como vehículo único de emergencia, por ejemplo. Será en el fondo una versión mejorada de la Soyuz, capaz de llevar sólo a 4 ocupantes frente a 3, aunque eso sí, con mucha más amplitud (que en la Soyuz van como sardinas en lata), con mayor comodidad, y con relojitos más monos en los paneles de mando. El problema es que la reducción afectará ya directamente a las que muy probablemente sean las únicas misiones que lleve a cabo la Orión durante mucho tiempo: el servicio de la ISS.

¿Y qué pasa con las supuestas misiones lunares? (teniendo en cuenta que cada vez están más en entredicho, como comentaba al final del post anterior, a tenor de las últimas declaraciones de la NASA). Pues bien, aquí el actual diseño de 4 ocupantes sería válido… teóricamente. Y es que, aunque la nave sirva, su lanzador es posible que no, aunque lo cierto es que esto es una hipótesis.

Para las misiones lunares (o en general, más allá de la órbita terrestre), la NASA preveía utilizar dos vehículos: el Ares I para lanzar la Orión hasta la órbita terrestre (como en misiones a la ISS) y el Ares V (todavía únicamente sobre el papel) para lanzar también allí el módulo de propulsión que permitiría a la Orión llevar a cabo el viaje, más el módulo de descenso apropiado. El problema es que el Ares I teóricamente debería ser capaz de enviar una Orión de 6 tripulantes a la órbita terrestre, y todo apunta (aunque no se ha reconocido así de claramente por la NASA) a que es incapaz de hacerlo, siendo éste el principal motivo de la reducción a 4 tripulantes. El problema es que las misiones lunares implicarán muy probablemente un incremento de masa en la nave Orión, aunque no se suba de esos 4 tripulantes, por ejemplo por la necesidad de más consumibles para los equipos de soporte vital. Otros complementos, como los trajes lunares, podrán lanzarse a bordo del Ares V, dentro del módulo de descenso, pero veo difícil que puedan pasarse todos los sobrepesos a otros módulos. En cualquier caso, la cosa se complica.

En resumen, que al contrario de lo que decía en el post anterior, a priori las misiones más afectadas serán las de la ISS, lo cual es casi más grave, por ser las únicas misiones “reales” a día de hoy. En cuanto a las misiones lunares, teniendo en cuenta los últimos comentarios por parte de la NASA en cuanto a que “se están replanteando”, parece que ya están bastante amenazadas sin necesidad de estos problemas de peso…

3 comentarios:

Daniel Marín dijo...

Tranquilo, Javier. Creo que en el anterior post quedó claro el razonamiento de fondo, que, como dices, es lo importante. De todas formas, se agradece la aclaración.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Realmente es difícil encontrar información sobre el particular, pero como dice Marín el razonamiento de fondo no se ve afectado en absoluto. Realmente da "igual" si son siete o dos los pasajeros, lo que queda en evidencia es que toda la «planificación» está siendo chapucera y caótica, y casi más importante que hablar de los diseños en sí mismos habría que hablar de los contratos y las conexiones, puesto que los ingenieros no hacen política (económica, no al menos en calidad de). Es algo muy honesto dejar los errores, y la verdad es que la información que se lee en este blog es mucho mejor y más contrastada que la que está en muchas "reputadas" páginas (comerciales o no) en inglés por supuesto. Que conste. :)

Javier Casado Pérez dijo...

Gracias :-)