29 julio 2009

¿Quieres relanzar el programa espacial? Desmantela la NASA

Tras volver de las tan esperadas (y siempre tan cortas) vacaciones, la lectura atrasada de temas astronáuticos se me acumula. Y entre estas lecturas (muchas relacionadas con el 40º aniversario del Apollo 11), ha habido un comentario que me ha hecho gracia, y es lo que os traigo aquí, aunque no tenga la más mínima relevancia.

En una entrevista realizada con motivo del aniversario a Charles Murray y Catherine Bly Cox, autores de un libro sobre el programa Apollo, el entrevistador les preguntó lo siguiente:

Entrevistador: ¿Qué consejo le daríais a los hombres y mujeres que trabajan en la actualidad en la nave Orión, los vehículos lanzadores Ares y el módulo lunar Altair?

Charles Murray: (…) No me atrevería a darles ningún consejo. Pero si el Presidente Obama quiere saber cómo relanzar de nuevo del programa espacial, tengo un consejo para él: desmantele la NASA. Derribe todos los centros. Identifique a un par de cientos de personas del Marshall obsesionados con los cohetes, y manténgalos. Elija a cuarenta y cinco del Langley y el Lewis, la mitad de ellos locos del espacio, y la otra mitad gente a la que sus supervisores se quieran quitar de en medio. Déles una misión y un montón de dinero, y retírese. Y luego, cuando el Presidente Obama me diga que estoy loco, le señalaré que acabo de describir la forma en la que se formó el Space Task Group en 1958. Once años después estábamos en la Luna.

¿Por qué una entrada para esta chorrada? No lo sé… supongo que por un lado me ha hecho gracia lo de desmantelar la NASA y volver a empezar con un grupito de entusiastas, frente al enorme monstruo repleto de burocracia que hoy en día dirige el programa espacial norteamericano. Pero supongo que, sobre todo, me ha gustado porque estas frases describen perfectamente el espíritu con el que nació ese programa espacial. Y aunque personalmente no lo viví (no podía, ni geográfica ni temporalmente), no puedo evitar sentir nostalgia.

Aquellos fueron años dorados para los enamorados de la exploración del espacio. Sí, parece un tópico, pero es que es cierto. Siempre he pensado, cuando se describe cómo millares de personas se involucraron hasta las cejas en el programa espacial, tremendamente motivados, trabajando día y noche en jornadas maratonianas durante años, que en realidad para muchos de ellos aquel trabajo era una pasión, que trabajar en la NASA en aquellos años debía ser como la culminación de un sueño. Pero por otra parte, también a veces pensaba si no estaría dejándome llevar por un romanticismo excesivo, si no estaría viéndolo todo con el velo romántico con el que se suele mirar al pasado. Pues bien, en esta misma entrevista se responde a esta pregunta. Cuando uno de los autores del libro preguntó a Bill Tindall, una de las personas que había trabajado en el proyecto Apollo, acerca de cómo podían sobrellevar aquel extenuante ritmo de trabajo, la respuesta fue tremendamente reveladora: “No estábamos trabajando: estábamos jugando”. Mis sospechas se confirman: les entusiasmaba lo que hacían. Y cuando te entusiasma lo que haces, deja de ser un trabajo para convertirse en algo más parecido a un hobby. Debió ser como un sueño vivir aquello.

En fin, no me enrollo más, que para una entrada irrelevante ya he escrito bastante. Simplemente señalar, volviendo al comentario sobre desmantelar la NASA, que si algún lector aún no conoce la historia a la que hace referencia el comentario, la de ese grupito de hombres del Marshall y del Langley (ambos centros de la NASA), entre otros, que levantaron todo el programa espacial norteamericano de la nada, le recomiendo que lea Wernher von Braun: entre el águila y la esvástica. No sólo porque lo he escrito yo y así lo promociono (que también :-), sino porque es quizás el único libro en castellano que describe en profundidad aquella historia, entre muchas otras. ¿Y qué mejor lectura para un aficionado al espacio en una noche de verano bajo las estrellas? (Foto: NASA)

9 comentarios:

JM dijo...

Lo que dijo Charles Murray aplica a la industria espacial, a la aeronáutica...

Javier Casado Pérez dijo...

La verdad es que sí... :-))))

Francisco J. Alvarez dijo...

No considero irrelevante la entrada, al revés me gusta, te llevo leyendo varios años en este blog y ya he visto varias veces eso de que "no me quiero enrollar mucho" o "no quiero aburriros", a mi personalmente me gusta que escribas mucho y no se me hace pesado.

Otra cosa lo de tu libro de Wernher es una pasada.

Javier Casado Pérez dijo...

Gracias, Francisco, por tus comentarios tanto sobre el blog como sobre el libro de Von Braun.

La verdad es que cuando escribo algo en el blog es porque personalmente me gusta por alguna razón, pero eso no quita para que algo que me gusta, sea a la vez irrelevante. Creo que esta entrada lo era, en el sentido de que no aporta nada nuevo, pero me gustaba por su trasfondo "poético" o nostálgico. Me alegro de no ser el único al que le gusta leer estas "chorradillas" con poco fondo pero con cierta emotividad. Reconozco que al haber enfocado el blog en buena medida como un blog de opinión personal, habrá entradas que gusten a algunos y a otros no, pero bueno, a mi me divierte enfocarlo así.

¡Saludos!

Anónimo dijo...

Este blog me encanta xD.

Claro que esto (esas declaraciones) también pueden interpretarse de una forma mucho más pesimista... aunque no parece el caso.

aeroroldy dijo...

Tiene narices que haya descubierto tu blog de casualidad por un vínculo de microsiervos, tras años trabajando en la misma oficina...justo ahora que estoy en Seattle.
Ya me había dicho César que tenías varios libros, así que intentaré conseguir alguno cuando vuelva.
Por cierto, al respecto lo de "desmantelad la NASA" como solución...mmm...tristemente por aquí se podría aplicar también ...5 veces más gente que en el 777 y el 787 no acaba de enderezarse...cuando leo documentación hecha a mano de hace 20 años y pienso que tiene más sentido que la de ahora...es una sensación rara.
¡Un saludo!

Javier Casado Pérez dijo...

:-))))

Bueno, la verdad es que no hago mucha publicidad de estas aficiones en ámbitos laborales, así que es bastante lógico que no lo supieras ;-)

¿Ahora podría usía darme una pista de con quién hablo? Gente en Seattle hemos tenido y tenemos mucha, y Césares conozco unos cuantos... Y tu blog es bastante anónimo. En fin, que ni idea, oiga...

aeroroldy dijo...

Cierto, cierto, vaya lapsus...soy Carlos Roldán, y "el César" es César Valenciano...
La verdad es que en la ofi no hemos tenido trato, salvo los buenos días y eso, así que es normal que no cayeras ;)

Javier Casado Pérez dijo...

César Valenciano era el César con más puntos, pero para ti no tenía pistas :-) Pues nada, encantado de saludarte, aunque sea virtualmente y a 6000 km de distancia ;-)