27 agosto 2009

Corea del Sur se estrena en el espacio

Aunque su entrada en el selecto club de los países con capacidad espacial propia no ha sido tan exitosa como se hubiera deseado, podemos ya decir que Corea del Sur ha demostrado poseer dicha capacidad, tras el lanzamiento ayer de su cohete KSLV-1 (recientemente rebautizado como Naro-1; nombre compartido, por cierto, con el centro espacial desde el que ha sido lanzado).

La misión fracasó en su objetivo de poner en órbita el satélite STSAT-2, de tan solo 100 kg de peso, debido a un fallo en el desprendimiento de la cofia del lanzador (el carenado que recubre el alojamiento del satélite). De las dos mitades que componen este carenado, y que se abren como los pétalos de una flor, sólo una se desprendió correctamente, y el peso añadido y la asimetría provocada por la mitad que permaneció anclada durante más tiempo (aunque más adelante terminaría por desprenderse) impidieron que el satélite fuera colocado en la órbita correcta.

Es una pena que un pequeño fallo como éste eche por tierra toda una misión, especialmente cuando empaña totalmente lo que podría haber constituido la entrada triunfal de Corea del Sur en la arena espacial. Pero demuestra una vez más que, como dijo Gene Kranz, en astronáutica el fallo no es una opción, y cualquier pequeño error puede resultar catastrófico.

En cualquier caso, está claro que se trata de un fallo fácilmente solventable, quedando por otra parte demostrada la capacidad del nuevo lanzador Naro/KSLV-1 para proporcionar a este país asiático su ticket de entrada en el club espacial. Y poco más, ya que la escasa capacidad de carga del cohete no le hace válido para lanzar satélites realmente útiles, habiendo sido más un primer paso para adquirir la tecnología necesaria para desarrollar futuros lanzadores realmente operativos; algo que, lamentablemente, en la actualidad está en entredicho, como os contaba por aquí a finales del pasado año.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente el blog javier felicitaciones

Siempre es una alegria que un nuevo pais se sume al club espacial; es una pena que el mio, argentina, haya abandonado sus intentos por lograrlo.

Y por eso queria hacerte una pregunta: cuanto mas dificil es poner en orbita un satélite pequeño respecto al vuelo suborbital de un cohete sonda?

Digo esto porque argentina habia alcanzado en los años 70 alturas de 100 km y mas con sus cohetes castor, orion, etc. Es decir, tecnicamente hablando alcanzó el espacio, incluso algunas veces con animales a modo de "experimento" (??)

Nos faltaba mucho o poco para nuestro Sputnik?

Javier Casado Pérez dijo...

La diferencia entre un cohete sonda que suba a 100 km y un cohete capaz de poner en órbita un pequeño objeto, aunque sea de tan sólo 1 kg de peso, es bastante grande, tanto cuantitativa como cualitativamente.

En cuanto a potencia, hay una importante diferencia. Aunque esos cohetes suban hasta 100 km, llegan ahí con velocidad 0 (es decir, ése es el punto máximo de su ascenso). Para poner un satélite en órbita no sólo hay que subir hasta unos 200 km (por debajo de eso, enseguida caería por rozamiento con las capas altas de la atmósfera), sino que tiene que llegar a esa altura con la velocidad orbital (que depende de la altura de la órbita, pero está en torno a 8 km/segundo). La diferencia de potencia necesaria para el cohete entre un caso y otro es enorme.

Pero no sólo es cuestión de potencia: a un cohete sonda le basta un sistema de estabilización sencillo para subir en vertical, pero un lanzador necesita un complejo sistema de guiado que le permita seguir la trayectoria adecuada para insertar al satélite en la órbita correcta. Eso por no hablar de todo el resto de sistemas auxiliares asociados (eyección de etapas y de carena del satélite, equipos de comunicaciones con el control de lanzamiento, etc).

En resumen, el salto de un tipo de cohete al otro es bastante grande. Aunque, por supuesto, mi opinión es que hoy en día está al alcance de prácticamente cualquier país medianamente avanzado que se lo proponga, siempre que se disponga del dinero necesario.

¡Saludos!

Anónimo dijo...

Muchas gracias por la respuesta.

Si bien como dices los desafios son grandes, lo que da pena es que podrian haberse resuelto, si se hubiera seguido trabajando en coheteria desde los años 70 hasta el dia de hoy. Por desgracia falto voluntad politica y los incipientes desarrollos quedaron abandonados.

Saludos!

Anónimo dijo...

Tengo entendido que la primera fase es de diseño ruso, y que es la del nuevo Angara, ¿no?.

Javier Casado Pérez dijo...

¿Para eso me molesto yo en poner enlaces en las entradas? ;-)

En el primer enlace a la wikipedia tienes las principales características del Naro/KSLV-1 en castellano; y en el segundo, a otra entrada mía previa, también tienes algunos de los princpiales datos, más alguna información adicional.

Anónimo dijo...

¿Alguien se acuerda del cohete español Capricornio?