13 agosto 2009

Bye bye, Miss American Pie

Adiós, Luna. Adiós, Constellation. Adiós, sueños de gloria en el espacio. O, como dijo crípticamente Don MacLean en aquella bella canción sobre el final de los sueños… bye bye, Miss American Pie.

Y es que, aunque aún falte una semana para la publicación del informe oficial, y aunque lo que voy a decir no resulte una sorpresa para ninguno de los que hemos seguido de cerca la historia reciente del programa espacial norteamericano, las recientes revelaciones acerca de por dónde irá el futuro de la NASA son el último jarro de agua fría para quienes aún conservaban alguna esperanza de poder revivir los sueños de 40 años atrás, cuando por unos pocos años la Luna se convirtió en algo parecido al patio trasero de nuestro planeta.

La próxima semana, la Comisión Augustine, encargada de examinar en detalle la situación actual de la NASA y de proponer alternativas para la política espacial norteamericana en los próximos años, presentará sus conclusiones y recomendaciones a la Casa Blanca. Pero aunque tendremos que esperar hasta entonces para conocer las propuestas en detalle, y aunque tendremos que esperar bastante tiempo más para saber cuál es la decisión final de la Administración Obama al respecto, tenemos ya suficientes datos para predecir que el futuro es bastante gris para la agencia espacial norteamericana. No negro, porque realmente no es que vaya a estar peor de lo que ha estado hasta ahora en los últimos años… simplemente, todo apunta a que nos espera más de lo mismo.

No hemos encontrado ningún escenario viable que incluya la exploración” (tripulada, se entiende). Así de claras han sido las palabras de la ex astronauta Sally Ride, integrante de la Comisión Augustine. Evidentemente, con “escenario viable” se refiere a “dentro del presupuesto”. En la situación actual (que no difiere apenas de la que se viene repitiendo en las últimas décadas) no hay dinero para ir más allá de la órbita terrestre. Lo demás, es querer soñar despierto.

El presidente de la comisión, Norm Augustine, ha sido más sutil para decir lo mismo: “Será difícil, con el presupuesto actual, hacer algo que sea verdaderamente inspirador en el área del vuelo espacial tripulado”. En otras palabras: sin más dinero, seguiremos haciendo lo mismo en el espacio en los próximos años. Algo que, aunque no sorprenda en absoluto y aunque muchos nos lo temíamos desde el mismo momento en que Bush anunció sus grandiosos planes en 2004, parece matar las últimas pequeñas esperanzas que pudieran quedar ocultas en lo más hondo de cada uno de nosotros.

Pero, sobreponiéndonos a esta esperada decepción para dar paso a la crítica, lo verdaderamente indignante de todo esto es que haya sido necesaria una auditoría de una comisión independiente para echar por tierra todo lo que los responsables de la NASA venían declarando oficialmente en los últimos años. “El cohete Ares I es un diseño sólido que no sólo cumple los altos niveles de seguridad requeridos para un vehículo tripulado, sino que está dentro de presupuesto y plazos y cumple los requisitos de prestaciones con margen”, declaraba oficialmente en noviembre de 2008 el jefe de proyecto del Constellation a los críticos. Es sólo un ejemplo de las múltiples declaraciones oficiales de la NASA en los últimos tiempos acerca de lo bien encarrilado que estaba el proyecto tanto técnica como presupuestariamente. Algo que empezó a quedar claramente en entredicho tras algunas revelaciones que empezaron a surgir entre finales de 2008 y principios de 2009, pero las conclusiones de la Comisión Augustine son ahora mucho más drásticas, y prácticamente permiten acusar a quienes decían todo aquello de mentir flagrantemente:

Nos hallamos ahora mismo en un camino hacia un sistema que requiere el doble del presupuesto actual simplemente para operar”, comentaba Jeff Greason, otro miembro de la comisión. “Si Santa Claus nos trajera el sistema completamente terminado mañana –dijo, haciendo referencia al Constellation- y el prespuesto no cambiara, nuestra siguiente acción tendría que ser cancelarlo”. Es decir, no se trata sólo de sobrecostes, retrasos y problemas técnicos en el desarrollo del proyecto, que los hay, y grandes: es que ni siquiera el presupuesto da para poder usarlo una vez terminado.

La situación parece absurda, y es como para acusar de grave negligencia en el ejercicio de sus funciones al anterior administrador de la NASA, como poco. Aunque la realidad es que, lamentablemente, en estas ligas hace tiempo que se juega así: da igual que sepamos que no vamos a tener dinero para operarlo; mintamos lo que haga falta con tal de terminarlo, que luego alguien tendrá que darnos el dinero, nadie será tan loco como para aparcar lo que nos ha costado tanto dinero conseguir. Al fin y al cabo, más o menos eso pasó con el Shuttle, ¿no? Supongo que así pensaba Mike Griffin. ¿Deshonesto? Sí, pero ya sabemos, todo es política, y así funcionan las cosas, tristemente.

Pero los planes se han torcido, la Comisión Augustine ha sacado a la luz la realidad del programa antes de que éste se haga realidad, de modo que ahora que aún se está a tiempo lo más lógico parece cancelarlo. Por supuesto, hay otra opción: aumentar los presupuestos de la NASA. Pero hace ya mucho tiempo que dejamos de soñar…

En fin, seguiremos esperando a ver cuál es el resultado final de esta dura etapa para el programa espacial norteamericano. Y no me refiero a esperar las conclusiones de la comisión… ya más o menos sabemos hacia dónde apuntan, y, por otra parte, la historia nos dice que no siempre los presidentes han hecho caso a las recomendaciones de comisiones similares, terminando por adoptar a veces políticas completamente distintas. En cualquier caso, la duda queda más bien en torno a cuándo se retirará el transbordador definitivamente y cuál será el sistema que lo reemplace. Lo que se hará con este nuevo sistema, creo que queda bastante claro: durante muchos años, más de lo mismo.

20 comentarios:

Pere dijo...

Buen análisis Javier.
Saludos,
Pere.

Anónimo dijo...

es una verdadera pena que en ese pais se consiga mas facilmente dinero para las guerras que para el espacio. todos aquellos que critican el proyecto apolo que sepan que dio trabajo a miles de personas y fue un proyecto civil que unio al mundo.
respecto a lo de la comision es algo patetico pero como tienen la verguenza de decirnos algo que todos sabemos. por favor señores politicos americanos tengan el ''valor'' que lo dudo de cerrar la nasa.
otra cuestion es que ellos saben que el transbordor no es seguro y que por lo tanto seguiran sin mas remedio con el cohete ares 1, pero nada mas, a aburrirse varias decadas mas en orbita terrestre y a aburrirse con viajecitos a la iss, que por cierto a la esa le viene bien que se prolongue su vida. saludos jorge.

Lego dijo...

Pues yo por mi parte, me voy a convertir en un conspiracionista recalcitrante y voy a afirmar con vehemencia que el tema del alunizaje con las misiones apolo fue una patraña de las gordas. Para tocar los cojones más que nada, así, si unos cuantos millones dicen lo mismo, puede que les dé la vena patriótica y se pongan manos a la obra, porque los políticos funcionan así, a empujones.

Anónimo dijo...

companheiros,
se alguns sonhos se vão, permanece,porém, nossa capacidade de sonhar e nossa imaginação. Acaso não foi justamente a falta de dinheiro de russos e norte-americanos que os fizeram juntar-se a europeus e japonezes para criar o projeto ISS. Não foi a carência de um grande lançador que fez os russos criarem a MIR?!

Javier Casado Pérez dijo...

Me ha gustado tu punto de vista tan optimista :-) Ojalá tengas razón. ¡Saludos!

Reinhart dijo...

Difiriendo de uno de los comentarios expuestos arriba, es una lástima que tenga que haber guerras para que se invierta en avances científicos e investigación no orientada al lucro de unos pocos.
La guerra fría (que no lo estaba ni mucho menos) produjo avances espectaculares en el terreno civil basados en la investigación militar.
No tenemos derecho a seguir viviendo de las rentas de nuestros predecesores.
Una sociedad que no evoluciona, retrocede.
Debemos volver a la Luna y tener la legítima ambición de enviar un hombre mucho más allá: a Marte.
Servirá el programa espacial chino o los misiles Norcoreanos como incentivo para aumentar los fondos de la NASA.
Ojalá sea así...

Anónimo dijo...

"Retroceder" es otra forma de evolucionar. Yo ya vengo diciendo que los EEUU cada vez pintarán menos en el panorama espacial (ahora son hegemónicos, la verdad), y esto tendrá que mover muchas cosas. La ESA no podrá seguir en su burbuja (algo habrá que hacer con EADS cuando los presupuestos federales de defensa de los EEUU se hundan del todo), quizá comience de una puñetera vez la cooperación entre Rusia y la UE, como se debe. Por supuesto que China y la India irán a más, y salvo que China tenga serios problemas económicos (que no son descartables, hasta son probables) ellos seguramente que sí querrán ir a la luna por las mismas razones publicitarias por las que fue EEUU hace 40 años. Y si se ponen, irán. Y los EEUU simplemente no podrán.

Lo peor de todo de las decadencias es la pérdida de capital humano y experiencia en todos los ámbitos. Una pérdida de poder controlada es siempre mejor que un colapso abrupto. No veo que Obama realmente esté haciendo las cosas en favor de la primera opción, y se siguen cometiendo los mismos errores groseros de la "administración" Bush.

Es una pena, pero, quién sabe, igual vemos a personal de la NASA trabajando en la India o China...

Anónimo dijo...

yo dudo que la esa sea alguna vez una alternativa a la exploracion humana del sistema solar y si no fijaros en el programa galileo que es utilisimo y lo que estan tardando con tantas discusiones entre gobiernos. respecto a la luna y marte tal como yo lo veo no se ira a la luna antes del fin de la iss 2020 pero despues habra que desarrollar los cohetes por lo tanto le doy diez años más 2030 o 2035 y a marte nosotros no lo veremos. (jorge)

Salvador dijo...

En esta, como en otras muchas cosas, hay que atenerse a las decisiones de los ineptos políticos. A estas alturas son los únicos que no se han dado cuenta de que ralentizar la investigación espacial es el medio más seguro para retroceder en investigación y tecnología. La exploración espacial no es un lujo, es una necesidad para el Hombre, a menos que pretendan que vivamos prisioneros en nuestra pecera planetaria...

HR_Oso dijo...

Bueno, siempre nos quedarán los asteroides...

Anónimo dijo...

Vejam esta novidade:
http://www.spaceflightnow.com/news/n0908/18almaz/
as estaçôes Almaz poderão ser parte de um projeto comercial de pesquisa na órbita baixa.

Javier Casado Pérez dijo...

Sí, es la noticia del día: usar las naves TKS diseñadas en su día para las Almaz (aunque no llegaron a utilizarse) como parte de un proyecto comercial privado. Parece que cuentan con un importante respaldo, esperemos que se haga realidad.
Su web: www.excaliburalmaz.com

jmorenobs dijo...

El problema de la NASA es su excesiva politizacion, los programas espaciales son cada vez de mas duracion y las sucesivas administraciones norteamericanas le han cogido gusto a los proyectos grandilocuentes y a cancelar los anteriores, todos quieren ser kennedy y ninguno Johnson o Nixon.
Deberian adoptar un modelo tipo ESA, menos espectacular pero mas eficaz a largo plazo con mucho menos presupuesto.

Anónimo dijo...

Pues el modelo tipo ESA también tiene nubarrones en su futuro, no el menor de ellos que en la última reunión, los paganinos máximos (BRD) han dejado caer que el que más paga, más vota (cosa a mi juicio bastante razonable). Luego la ESA anuncia cosas como éstas:

http://www.esa.int/esaSC/SEMH1J6CTWF_index_0.html

Que tanto pueden ser interpretadas en clave positiva como en clave (muy) negativa, a fin de cuentas el papel de Europa a respecto de EEUU es bastante lamentable y a los rusos se les está acabando la paciencia.

La clave de todo esto, como en la entrada del Almaz (interesantísima, como todas), está en la evolución de esos conglomerados industriales. China y la India siguen teniendo sólidas agencias gubernamentales (como Rusia), EEUU está como ellos dicen en Dire Straits, y Europa como siempre en la cuerda floja.

Vaya, que malos tiempos para el rock and roll.

Anónimo dijo...

bPrezados amigos (se me permitem chamá-los assim),
infelizmente desde os tempos antigos muitas novidades tecnológicas surgiram para a guerra. Ocupando muitas das mentes mais criativas. Com os foguetes também foi assim. Primeiro os mísseis, depois as cargas científicas e, por fim, os lançamentos comerciais com os satélites de comunicação. Paresse que com as missôes tripuladas também: primeiro o uso militar, a espionagem na corrida armamentista e o prestígio na guerra ideológica; depois as missões científico-tecnológicas; e, agora, o início das missões comerciais con a iniciativa da Escalibur Almaz.
Por isso entendo que, apesar de usar um projeto dos anos sessenta do século passado esse empreendimento, se bem sucedido, será um marco importante na história da presença humana so espaço por viabilizar as missões tripuladas comerciais.
assim, aos poucos, as viajens espaciais vão deixando de depender apenas da burocracia governamental e do jogo político.
O que pensam os amigos a respeito?
Saudações!

Javier Casado Pérez dijo...

Yo estoy de acuerdo contigo en lo básico, es decir, que si empiezan a popularizarse las misiones tripuladas comerciales, esto podrá suponer un importante impulso para la astronáutica en general a medio y largo plazo. Pero al mismo tiempo, no soy excesivamente optimista en cuanto a los plazos: aunque imagino que tarde o temprano esto sucederá, por ahora son muchos los anuncios y pocas las realidades. En los últimos años, muchos de estos anuncios han terminado cayendo en el olvido. Tendremos que esperar y ver qué pasa.

Anónimo dijo...

Javier, es importantísima esta palabra: "popularizarse". Las misiones comerciales sólo saldrán adelante si, lógicamente, son rentables (no necesariamente de forma directa). La tecnología para ello no es excesiva, pero el respaldo económico sí tiene que serlo. De momento, enviar humanos al espacio sigue siendo de forma primordial una cuestión de prestigio (normalmente, nacional). ¿No será un arma de doble filo que empresas privadas hagan abiertamente (pues a fin de cuentas son contratistas ya y lo han sido siempre) lo que una agencia gubernamental -o sea: pública- no puede / quiere? ¿Qué recorrido puede tener esto?

Además, con la carrera por la robotización de las FFAA de los EEUU, la tecnología de soporte vital bien puede caer en desuso con bastante rapidez.

Javier Casado Pérez dijo...

Totalmente de acuerdo. Evidentemente, la viabilidad comercial es fundamental. En cuanto a lo otro que comentas, personalmente no me parece que haya gran problema, al menos en las dos grandes potencias (USA-Rusia; otra cosa sería China). En ambos países, las tecnologías utilizadas en el vuelo espacial son tecnologías civiles y están ya en manos de la industria privada (básicamente RKK Energiya en Rusia, y Boeing y Lockheed en USA); no creo que tuvieran restricciones en utilizarlas para uso privado, siempre que se respetasen las "licencias de exportación", es decir, que se asegure que dicha tecnología no "escapa" del país. Esto es habitual en muchos otros terrenos de la industria (como la aeronáutica), pero por lo demás no creo que hubiera grandes restricciones. Otra cosa sería en países con un control gubernamental mucho más estrecho como puede ser China, por ejemplo...

Anónimo dijo...

Pues no sé qué pensar. Hoy se publica la noticia, propagada por RIA Novosti, de que Mark Bowman, jefe de la oficina de representación de la NASA en la Federación Rusa, ha propuesto a ésta que americanos y rusos creen un proyecto conjunto para un vuelo tripulado a Marte, ojo, previo retorno a la Luna.

http://sp.rian.ru/science_technology_space/20090825/122836911.html

A ver qué da de sí esta noticia. Igual sólo es una serpiente de verano o igual tiene más chicha de lo que parece.

Javier Casado Pérez dijo...

Es un ejemplo típico de una mala interpretación de las palabras de Bowman por parte de unos periodistas que no tienen ni idea de la realidad y sacan las cosas de contexto. Luego se copian unos a otros, y ya tenemos un "notición" falso que se extiende por el mundo como la espuma.

La realidad es mucho más prosaica: lo que Bowman ha dicho ha sido que, ya que Rusia se plantea realizar una misión tripulada a Marte en un futuro indeterminado (planes vagos expresados recientemente por RKK Energiya, que no siginifican ningún compromiso real), Bowman opina que la misión debería realizarse conjuntamente con la NASA. Pero que antes debería aprovecharse al máximo la experiencia en la ISS, y realizar algún vuelo previo a la Luna "para ir practicando".

En resumen: charla de café, nada más.