31 agosto 2009

El día de la marmota

¿Qué hacen los astronautas cuando se cancela un lanzamiento del transbordador espacial? Pues ven “Atrapado en el tiempo”.

Se trata de una anécdota que ha revelado recientemente uno de los astronautas de la misión STS-128, que despegó el pasado sábado 29, después de 3 intentos fallidos a lo largo de la semana (algo ya típico en las misiones del Shuttle).

Seguramente muchos recordaréis mejor la película si digo que es “El día de la marmota”, aquella entrañable comedia de los 90 protagonizada por Bill Murray y Andie McDowell; de hecho, ése es su título original, “Groundhog Day”. Maldita manía la de las distribuidoras en nuestro país de cambiar los títulos a las películas…

Como en ese día de la marmota que se repetía una y otra vez para Bill Murray en la película, los astronautas deben pasar una y otra vez por las mismas rutinas, las mismas preparaciones, las mismas esperas y la misma tensión cada vez que uno de sus vuelos es cancelado en el último momento, ya con todo listo en la rampa de lanzamiento. Y qué mejor forma de relajarse después que reírse un poco de sí mismos viendo “El día de la marmota”…

P.D.: ¿Cuántos de vosotros habéis llegado al final de esta entrada tarareando “I got you babe”…? ;-)

8 comentarios:

wraitlito dijo...

Todo esto ¿es en serio ?
Saludos

Javier Casado Pérez dijo...

¿Qué tiene de extraño? Incluso los astronautas son humanos, y ven películas, se ponen nerviosos, se aburren, se ríen y se asustan como todo el mundo. Y tienen sus manías, o sus costumbres, o sus ritos.

Los rusos paran a mitad de camino hacia el cohete para orinar en la rueda del autobús, y además el día antes siempre ven una película antigua rusa cuyo título no recuerdo; y desde que cayó la URSS, hasta son bendecidos por un pope ortodoxo antes del lanzamiento... Al lado de todo esto, ¿qué tiene de extraño ver "El día de la marmota" cuando se cancela tu vuelo? Por supuesto, no es la única "manía" de los astronautas americanos tampoco, aunque hay que reconocer que las de los rusos son más "vistosas".

wraitlito dijo...

Es cierto, bien mirado no tiene nada de raro que los astronautas tengan manías y rarezas.
Lo de orinar camino del cohete es un clásico aunque nadie aclara qué pasa con las tripulaciones mixtas ;)

Saludos

Javier Casado Pérez dijo...

Con las féminas que forman parte de las tripulaciones rusas hay de todo: desde las que se quedan dentro del autobús y no participan de la tradición, hasta las que se llevan una botellita preparada previamente y la vierten sobre la rueda...

Javier Casado Pérez dijo...

Ah, por cierto, ya he recordado la película que siempre ven los cosmonautas rusos antes de una misión: Aelita, reina de Marte. Una película rusa muda de 1924 (más info en http://es.wikipedia.org/wiki/Aelita)

Anónimo dijo...

Prezados,
desde o início os foguetes russos são concebidos com uma arquitetura "flexível" formando famílias de lançadores. Foi assim com o UR-700 e o N1 tal como ocorre hoje com os projetos Angara e RUS-M. Também nos Estados Unidos foguetes comerciais como o Atlas e o Delta; sem falar no Longa Marcha chinês, são montados em diferentes versões. O que permite importante economia de dinheiro e de tempo.
No entanto, a NASA insiste em desenvolver projetos com arquitetura "rígida", como o ARES I e o ARES V. Dois lançadores diferentes. Por que será?
Por que não desenvolver uma família de lançadores baseados no Júpiter, empregando direntes números de impulsores laterais sólidos na primeira etapa por exemplo, para diferentes versões.
Qual a opinião dos colegas a respeito?
Grato.

Javier Casado Pérez dijo...

No veo la relación de este último comentario con esta entrada, pero da lo mismo ;-)

Es un interesante comentario el que haces aquí, y la verdad es que no sabría dar una respuesta clara. Quizás sea simplemente porque, en el caso de los Ares I y Ares V la NASA simplemente quería desarrollar unos lanzadores para cubrir una necesidad muy concreta, sin pensar en posibles aplicaciones alternativas. Al fin y al cabo, la NASA no se encarga de poner en órbita satélites, por ejemplo, que es donde más variedad de cargas y órbitas (que imponen distintos requisitos energéticos) suele haber. Al fin y al cabo, las misiones que llevaría a cabo la NASA con estos lanzadores serían poco variadas, y quizás por eso no se plantea la necesidad de hacer distintas variantes.

O quizás simplemente es que la industria privada sí asume desde el principio la necesidad de abaratar costes, pensando en familias de distintas prestaciones que mantengan una comunalidad que permita bajar costes, y quizás en la NASA simplemente no existe esa cultura empresarial, esa mentalidad. La verdad es que no lo sé, pero es una pregunta interesante.

Anónimo dijo...

Sim. Não há mesmo relação.Fiz o comentário na entrada errada. Estava pensando nas sugestões da Comissão Augustine quando me ocorreu que poderia ser mais econômico e prático eleger uma arquiteura flexível do que desenvolver e operar dois lançadores diferentes.
Grato.