22 abril 2013

La cabeza de caballo, en infrarrojo

Con motivo del 23º aniversario del telescopio espacial Hubble, se ha publicado una bellísima fotografía de la Nebulosa de la Cabeza de Caballo, en la constelación de Orión, una de las más conocidas por los astrónomos aficionados. Se trata de una imagen muy diferente a las que estamos acostumbrados a ver de esta nebulosa en el espectro visible: frente a la habitual imagen negra, densa, opaca, en esta imagen en el infrarrojo podemos contemplar su interior a través del polvo, de modo que la nebulosa aparece mucho más "etérea", con un aspecto bellísimo. Juzgad vosotros mismos:


Y así es como conocíamos hasta ahora esta nebulosa, en el espectro visible:


No me negaréis que mirar al cielo es todo un espectáculo, ¿verdad? Vale, un telescopio como el Hubble ayuda mucho... pero incluso a simple vista, el cielo estrellado es una maravilla. Ahora que llega el verano, las posibilidades de disfrutarlo se multiplican. Aprovechadlas, no os arrepentiréis ;-)

03 abril 2013

NASA Johnson style


AVISO IMPORTANTE: Por primera vez en la historia, y en rigurosa no-exclusiva, realizamos un estreno simultáneo a nivel mundial de esta entrada para los dos blogs del autor: El espacio de Javier Casado y Cosas mías.

La primera vez que tuve noticia de esta parodia versión NASA del famoso Gangnam style o “baile del caballo” fue hacia las pasadas navidades, cuando en algún telediario le dedicaron unos segundos, como curiosidad. Pero la verdad es que no me había molestado en ver el vídeo hasta ayer, cuando lo mencionaron unos compañeros de trabajo, con alusiones a su divertido frikismo.

Y la verdad es que no sólo está bien hecho, sino que es una muestra más de lo bien que se lo montan los americanos cuando se trata de promocionar algo. Buen humor, mente abierta, desenfado… parece increíble que algo así pueda salir de un organismo oficial. ¿Os lo imagináis en España? Yo no.

Antes de seguir enrollándome, aquí os dejo un enlace al vídeo subtitulado en español:


Por si os lo estáis preguntando, sí, el vídeo muestra verdaderos trabajadores del Centro Espacial Johnson de la NASA, en Houston, especializado en el control de misiones espaciales tripuladas y en el entrenamiento de astronautas. También son auténticos astronautas algunos de los que aparecen en el vídeo (los del mono azul: Tracy Caldwell Dyson, Mike Massimino y Clayton Anderson). En cuanto al cantante, se trata de Eric Sim, un estudiante de la Universidad de Carolina del Norte con una beca de la NASA para trabajar en el Centro Johnson. De hecho, han sido un grupo de becarios los que han tenido la idea y han lanzado el vídeo, aunque por supuesto han contado con todo el apoyo de la agencia.

El vídeo se editó el 14 de diciembre pasado, y la primera semana de enero ya llevaba 4 millones de visionados. A día de hoy, se acerca a los 5 millones (el original, no la versión subtitulada que he puesto aquí). Probablemente pocas campañas de publicidad “profesionales” tienen tanto éxito.

Os dejo también la letra en inglés, para quien tenga curiosidad:

Welcome to NASA’s Johnson Space Center
We are coming in hot so don’t burn up as we enter
We do science everyday that affects your daily life
Throw them up for manned space flight

Science everywhere
As we engineer the marvels
That fly though the air
And take us way beyond earth’s levels

Science everywhere
Because we engineer the marvels
That fly though the air
Flys us through the air

Control the mission out of Johnson
This is ground, hey!
And this is space, hey!
Tell me Houston what’s the problem
It’s okay!
It’s okay!
Because there’s flight controllers on the job today

NASA Johnson STYLE!
Johnson STYLE!
NA, NA, NA, NA NASA Johnson STYLE!
Johnson STYLE!
NA, NA, NA, NA NASA Johnson STYLE!
EYYYYYY science daily!
NA, NA, NA, NA, NASA STYLE!
EYYYYYY it’s amazing!
NA, NA, NA, NA ey ey ey ey ey ey!!

Orbiting earth, international space station
Where we work and live in space with a crew from several nations
Got Japanese, and Russians, that European charm
Throw them up, like the Canada Arm

Kicking out research
29k cubic feet, revolves around the earth
Science microgravity, revolves around the earth
Columbus, JEM, and Destiny
Kicking out research
Kicking out research

Train the astronauts at Johnson
To go to space, hey!
To go to space, hey!
Cause the missions of tomorrow
Start today, hey!
Start today, hey!
As we engineer the future day by day

NASA Johnson STYLE!
Johnson STYLE!
NA, NA, NA, NA NASA Johnson STYLE!
Johnson STYLE!
NA, NA, NA, NA NASA Johnson STYLE!
EYYYYYY science daily!
NA, NA, NA, NA, NASA STYLE!
EYYYYYY it’s amazing!
NA, NA, NA, NA ey ey ey ey ey ey!!

Orion or SLS, MPCV
We cannot feel the floor, cause the lack gravity
The destinations are an asteroid, mars, or moon
We are blasting off start the countdown soon

[Sound clip: launch countdown]

EYYYYYY science daily!
NA, NA, NA, NA, NASA STYLE!
EYYYYYY it’s amazing!
NA, NA, NA, NA ey ey ey ey ey ey!!
NASA Johnson Style

08 marzo 2013

Sobre series antiguas, astronáutica e informática


Estaba tomando hoy café en el trabajo con un compañero casi tan friki como yo, cuando hemos recordado una serie de televisión emitida por TVE a principios de los 80: Código Rescate 1, o, en su título original, Salvage 1. La verdad es que no recordábamos su título, pero sí su magnífico capítulo inicial, en el que unos cuantos chalados fabricaban un cohete y una nave para ir a la Luna a partir de material de desecho (por ejemplo, la cápsula estaba construida a partir de una hormigonera).

Pues bien, el caso es que tras googlear un poco en busca del título de esa serie, me encontré con el artículo que os enlazo a continuación, que merece la pena leer; es una reflexión, a partir de la citada serie, sobre cómo ha evolucionado la informática en las últimas décadas, y cómo hoy en día llevamos en el bolsillo más potencia de cálculo de la que había en la NASA para el proyecto Apollo. Sí, ya sé que esto es algo ya sabido por todos, pero sigue impresionando recordarlo, ¿no?

Os dejo el artículo, que, salvo el error de decir que la monohidracina es un propulsante ficticio (que no lo es en absoluto, aunque en realidad su nombre es monometil hidracina, o simplemente hidracina), está bastante bien:

13 diciembre 2012

La ESA completa su red de estaciones de espacio profundo


El próximo día 17 de diciembre se inaugurará oficialmente la nueva estación de seguimiento de la Agencia Espacial Europea en Malargüe, Argentina.


Con su antena de 35 metros de diámetro, esta nueva estación se convertirá así en la tercera ubicación de la agencia dedicada a seguimiento de misiones de espacio profundo, tras la creación de las dos anteriores en Cebreros (Ávila, España) y New Norcia (Australia). La ubicación de estas tres estaciones de seguimiento, separadas entre sí aproximadamente 120º y repartidas por los dos hemisferios, permitirá un seguimiento ininterrumpido de las misiones de espacio profundo de la ESA.

La red de seguimiento de espacio profundo europea se aproxima así en capacidad a la equivalente de la NASA, que también cuenta con tres estaciones de seguimiento repartidas por el mundo (Goldstone, en California, Robledo de Chavela en Madrid, y Canberra, en Australia), aunque la capacidad de las estaciones norteamericanas, con antenas de hasta 70 metros de diámetro, sigue siendo muy superior, permitiéndole el seguimiento de misiones que, como las Voyager, alcanzan ya los confines del Sistema Solar.

En el siguiente  esquema podemos observar cómo tres estaciones espaciales adecuadamente ubicadas a lo largo del globo terrestre permiten una cobertura constante de misiones de espacio profundo. Este esquema está particularizado para la red de espacio profundo de la NASA, pero es análogo en el caso de la ESA.


Imágenes: ESA, Lou Scheffer

19 noviembre 2012

Ministerial ESA 2012: España, en caída libre

Se veía venir, pero no por eso deja de ser una situación absolutamente descorazonadora. La inversión española en la ESA baja al 50% de su cifra actual, después de que haya costado décadas alcanzar este nivel (que no es ni más ni menos que el que simplemente nos correspondía en base a nuestro PIB). 

Ya sabéis que la contribución de cada país a la ESA consta de una parte obligatoria, cuyo importe es proporcional al PIB de cada país, más una parte voluntaria, cuyo importe debería ser también proporcional al PIB, aunque en la práctica puede variar entre cero e infinito, por ir a los extremos. Y no, no es mejor ser rácano y no contribuir nada en la parte voluntaria, porque lo que contribuyes repercutirá directamente en los contratos que consigas. Es decir, la contribución a la ESA puede entenderse como una subvención directa a las empresas de alta tecnología de tu país, ya que conseguirán ese importe en contratos con la ESA.

Esto es algo que se ha notado en los últimos años, cuando, tras décadas de contribución por debajo de lo que nos correspondía, alcanzamos por fin en 2008 el nivel proporcional a nuestro PIB (es decir, llegamos simplemente a la media, tras estar permanentemente por debajo; ya hablé sobre ello más extensamente aquí). Esto hizo que aumentara considerablemente la actividad espacial en nuestro país (sí, vale, sigue siendo mínima, pero mucho mayor que hace unos años). Ahora, sólo cuatro años después de conseguir ponernos al nivel que nos correspondía, volvemos a retroceder, ni más ni menos que un 50% en total, a través de un 71,4% de recorte en la aportación voluntaria.

Por cierto, ¿sabéis a cuánto asciende ese enorme 50% de descenso? Pues a 100 míseros millones de euros. Así de triste e irrisoria es nuestra contribución a una de las industrias de más valor tecnológico. Entre tanto, se regalan cientos de miles de millones a la banca privada para tapar los agujeros creados por su mala gestión. Con lo que se está recortando de nuestra contribución a la ESA apenas dará para pagar la indemnización por despido a algunos de los banqueros responsables de esta situación.

El ministro de industria, José Manuel Soria, ni siquiera asistirá a la Conferencia Ministerial de la ESA a celebrar los días 20 y 21 de este mes. Sin comentarios.

Ya sé que cuando nos están recortando salarios y prestaciones sociales, cuando la educación y la sanidad públicas están seriamente amenazadas, cuando cada vez la edad de jubilación nos queda más lejos y las pensiones son más ridículas, y cuando en nuestro país 1 de 4 personas en situación de trabajar está en paro, esto puede parecer un problema menor. Pero lo cierto es que por este camino sólo vamos al abismo. Parece que ya sólo podemos esperar que el fondo no esté demasiado lejos, aunque me temo que nos vamos a estampar contra él igual.

10 septiembre 2012

Cosas mías

Hola, hola…. ¿Hay alguien ahí? ¿Alguien que todavía siga un blog moribundo, más allá de los que llegan aquí esporádicamente a través de alguna búsqueda en Google? Bueno, pues si queda alguien, hola, seguidor irreductible :-)
No, ésta no es una entrada al uso. No voy a hablar de temas espaciales (últimamente hablo poco de eso; a veces me parece como si estuviera ya todo dicho… no sé, quizás es cansancio…), sino de algo que ya apunté por aquí hace un año. Se trataba de la posibilidad de tratar otros temas o incluso de abrir otra sección u otro blog.
Bueno, pues creo que me voy a decantar por lo último. Probablemente no interese a casi nadie, y tampoco sé si esto de abrir un nuevo blog será un capricho del que me canse en poco tiempo. Pero bueno, como es gratis… (de momento… cualquier día le ponen impuestos).
En fin, ese blog personal (curioso, los blogs empezaron siendo personales, pero hoy hay de todo) no tendrá un tema fijo, hablaré de lo que me apetezca en cada momento, de libros que voy leyendo, de mis neuras o mis cabreos con el mundo. Vamos, que lo mismo hablo de la crisis como de lo buenas que me quedaron las costillas a la barbacoa este fin de semana o la puerta que he pintado… No sé, la verdad es que ni idea. Hablaré de lo que me apetezca, y seré más políticamente incorrecto de lo que ya era a menudo en este blog. Y lo mismo publico una entrada a la semana como una al mes… En fin, que es un experimento. Están ustedes invitados, si se atreven…
Por cierto, que dada la temática del blog, le pondré un título muy original y que seguro que no se le ha ocurrido a nadie (qué va, acabo de buscarlo en Google y no hay ningún blog con este nombre; bueno, o al menos no hay ninguno en mi barrio…): Cosas mías. Buen título, ¿eh? Si es que cuando me da la inspiración, no hay quien me pare…
El blog está aún a falta de depurar el formato y más cosillas, pero el caso es que ya está publicado. Pues nada, los más osados, allí tienen ya alguna que otra elucubración mía para abrir boca. . ¡Hasta luego!

09 junio 2012

De satélites espía, Hubbles y regalos…

Supongo que ya sabéis lo del regalo del Pentágono a la NASA, ¿no? Bueno, para los que aún no se hayan enterado, los militares han ofrecido a la agencia espacial un par de telescopios espaciales del tamaño del Hubble que tenían por ahí arrinconados en un almacén. Total, a ellos ya no les hacen falta y a lo mejor esos científicos de la NASA se entretienen descubriendo alguna estrella o algo…

Bueno, no entraré en muchos detalles sobre el regalo y demás, porque seguramente ya los habéis leído por ahí, pero sí aprovecharé para hablar un poco sobre los satélites espía y sus posibles capacidades.

Pues sí, ya sabéis que estos dos telescopios que les sobran al ejército se fabricaron en los 80 como posibles repuestos para una flotilla de 15 satélites espía, los KH-11, equipados con telescopios de 2,4 metros de diámetro (idénticos en tamaño al del Hubble), aunque con un campo de visión más amplio. La existencia y principales características de estos satélites militares hace ya años que dejó de ser un secreto, lo que, conociendo la forma habitual de actuar en estos ámbitos, nos hace deducir que sus características ya no son vanguardistas, y que han dejado de tener valor estratégico. Es decir, no es que estos satélites ya no sean útiles (de hecho siguen en servicio), sino que su tecnología ya es casi de dominio público y no tiene mucho sentido mantenerla en secreto. 

Pero las grandes potencias rara vez se quedan estancadas en materia militar y de inteligencia, de modo que no es descabellado suponer que, si estos satélites ya son prácticamente públicos, es muy probable que ya existan otros realmente secretos de nueva generación, con mejores prestaciones. Habitualmente, cuando se desclasifica una información secreta (no está muy claro si la relativa a los KH-11 está desclasificada oficialmente, pero lo está “de facto”) es porque ya se la considera obsoleta, así que no creo que nos equivoquemos si pensamos que existen satélites espía en servicio con telescopios muy superiores al del Hubble.

¿Alguien se siente sorprendido o incluso ofendido por algo así? La verdad es que creo que ya estamos curados de espanto, pero sí, es realmente penoso que lo que para la ciencia de vanguardia es un instrumento de incalculable valor y que proporciona la posibilidad de realizar avances extraordinarios, sea para los militares un artilugio ya obsoleto que hace tiempo que fue superado por otros mejores. ¿Alguien pensaba que el avance de la ciencia era lo más importante? Si alguien lo hacía, va siendo hora de despertar.

Es posible que para los militares un telescopio de tipo Hubble haya sido superado hace años. Evidentemente, no tenemos datos al respecto, sólo rumores y especulaciones, pero hace ya tiempo que los expertos estimaban que los servicios de inteligencia militar tenían satélites con una resolución capaz de leer placas de matrícula desde el espacio. Y a esto no llegan telescopios tipo Hubble.

Sin embargo, esa capacidad sí estaría en los límites de un telescopio del tamaño del James Webb, el denominado a menudo como sucesor del Hubble. Con su enorme espejo de 6,5 metros de diámetro, un telescopio de este tipo sí podría alcanzar resoluciones teóricas de unos pocos centímetros desde sus órbitas habituales (la capacidad del Hubble sería unas 10 veces inferior, del orden de 15 cm), es decir, al límite de esa capacidad de leer matrículas desde la órbita terrestre, como aventuraban los expertos.

¿Tienen ya los Estados Unidos satélites espía del tipo James Webb en órbita? Es muy posible. El Hubble fue un desarrollo civil de los satélites KH-11, y es probable que el JWST esté siguiendo el mismo camino y haya sido precedido por uno o varios “hermanos” militares. Es más, según me comentan personas introducidas en el círculo de quienes están desarrollando este nuevo telescopio, existen rumores en ese círculo de que el contratista del espejo del JWST ya habría fabricado otro similar con anterioridad. Sí, vale, todo son rumores, pero todo encaja.

Si los rumores son ciertos y los Estados Unidos tienen ya operativa una nueva generación de satélites espía de “categoría James Webb”, no me parece nada aventurado suponer que una nueva generación aún más potente esté ocupando ya las mesas de diseño de quienes trabajan en estos proyectos secretos. Si telescopios tipo James Webb van a operar en breve en el ámbito civil, casi seguro que los militares ya van un paso por delante. Siempre ha sido así. Siempre ha habido clases… (Foto: NASA)

24 abril 2012

V-2. La venganza de Hitler

José Manuel Ramírez Galván acaba de publicar con la editorial Melusina el
que probablemente es el primer libro especializado en español sobre la V-2 (y si no es el primero, desde luego es el más riguroso y documentado).

A lo largo de sus 286 páginas salpicadas de decenas de fotografías, se hace un recorrido por toda la historia de este arma precursora de los misiles balísticos y de los lanzadores espaciales, desde los inicios de la cohetería en Alemania hasta la captura de los técnicos y de los resultados de sus investigaciones por los aliados, incluyéndose los principales derivados de post-guerra a que dio lugar. Entre medias, el libro nos ofrece un detallado relato del desarrollo de este revolucionario cohete, de su despliegue bélico, y de las acciones tanto de inteligencia como operativas de los aliados para intentar acabar con esta amenaza.

Un completo recorrido, por tanto, por toda la historia relacionada con el desarrollo de la cohetería en la Alemania de la Segunda Guerra Mundial, que resulta de un gran interés tanto para los aficionados a este periodo de la historia como para los aficionados a la astronáutica que quieran saber más sobre los desarrollos de la cohetería avanzada que culminarían llevando en pocos años al hombre al espacio.

01 abril 2012

El fundador de Amazon descubre en el fondo del mar los motores del Apollo 11

…y al parecer se dispone a recuperarlos.

Perdonadme la expresión, y disculpadme los que no estéis de acuerdo, pero esto me parece una soberana gilipollez. Vale, seguramente a Jeff Bezos, fundador de Amazon, el dinero le sobra para dedicarse a estos hobbies… y seguramente también hasta tendrá la suerte de recuperar la inversión exponiendo cuatro hierros oxidados y cobrando entrada, o vendiéndoselos a algún museo que también sea tan estúpido como para pagar por ellos. Pero a esto no le veo ningún sentido. Me parece puro fetichismo.

Vamos a ver, no estamos hablando de recuperar restos arqueológicos de gran interés… Se trata de recoger unos motores de un lanzador Saturn V (supongo que son motores F1 de la primera etapa, aunque la nota de prensa que he leído no lo especifica) que llevan ya 50 años bajo el mar, que han sufrido el impacto de su caída desde miles de metros, y que entre ese impacto y la corrosión del medio salino deben estar literalmente “hechos polvo”. Unos motores de los cuales ya existen ejemplares bien conservados en varios museos. ¿Que estos funcionaron en el lanzador que llevó al hombre a la Luna por primera vez, y que por eso valen más que cualquier otro por muy destrozados que estén? Vamos a ver, que se trata de una máquina, da lo mismo que haya funcionado empujando un trasto con personas a bordo o en un ensayo en banco, es la misma máquina. Lo que digo: puro fetichismo.

Ya sé que mucha gente no estará de acuerdo conmigo, lo sé, estas cosas en el fondo son pasionales más que racionales, pero es que no puedo entenderlo. Esto me parece lo mismito que cuando, hace ya quizás 20 años, visité de jovenzuelo el museo del ejército en Madrid y vi expuestos en una vitrina los calzoncillos ensangrentados de no sé qué héroe de no sé qué guerra. ¡Soberana estupidez y mal gusto! Es el mismo fetichismo ridículo que veo con esto.

En fin, hay gente pá tó. Y si les sobra el dinero, al fin y al cabo es suyo. Pero mejor sería que lo invirtieran en algo de mayor provecho…